lunes, 25 de octubre de 2010

Parque Nacional de los Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay

La tierra prometida

Una punta de los Esteros de Farrapos.
(Pablo Larrosa, Fototeca Sur)
Nos empapa de cultura y naturaleza el humedal. Al oeste del río Negro, sobre el curso bajo del Uruguay, al sur de la playa Puerto Viejo cercana a la colonia San Javier y al norte de la antigua comunidad de Nuevo Berlín. En la planicie elevada del litoral que alterna alturas con llanuras y aluviones y que comprende los limos de la formación Fray Bentos originada en la Era Terciaria. Desde hace bastante más de un siglo es el hogar compartido por inmigrantes rusos y alemanes que allí encontraron un lugar en el mundo para vivir sus creencias, sus historias y su trabajo. También es el suelo de colonos criollos dedicados a una producción amigable con el ambiente. Una amalgama única, biológica y humana, para un sitio que en 2004 fue declarado Ramsar y que en 2008 ingresó al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. Como una tierra que promete.

Sobre la base del fascíulo Nº 6 de la serie Áreas Protegidas del Uruguay.
Producido por Trocadero Gabinete D Diseño para  El País, julio de 2010.
Actualizado para el libro Uruguay Manual del Visitante 2013 (Naón & Praderi).
Diseño y concepto visual: Alejandro Sequeira.
Fotos: Pablo La Rosa (Fototeca Sur), Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), Museo de la Diáspora Rusa.

Farrapos
La creencia general dice que el sitio se llama así por la supuesta llegada de algunos soldados brasileños derrotados en la Revolución Farroupilha finalizada en 1845. Pero no es así. La verdad más probable es que en algún momento las tierras fueron compradas por un francés que puso como administrador portugués que al ver los bañados habría dicho desilusionado: “estamos em farrapos”. O lo que es igual, “estamos en harapos”. Desde entonces, así se llamó el arroyo que cruza el Parque Nacional.

Estero
Es el terreno pantanoso que suele llenarse de agua por la lluvia o por la filtración de un río o laguna cercana y en el que abundan las plantas acuáticas. 

Parque Nacional de los Estereos de Farrapos e islas del río Uruguay
Departamento: Río Negro.
Ruta: 24, a la altura del kilómetro 364 de la ruta 3.
Cómo llegar: Desde Montevideo se toma la ruta 3 hasta Young, desde allí por la ruta 25 y luego por la 24 que lleva a San Javier, donde está el Centro de Recepción de Visitantes. Desde Fray Bentos la salida es por la ruta 2 hasta 24 que también pasa por Nuevo Berlín.

Entre los esteros, el albardón, la paleocosta, los canales y las 24 islas e islotes sedimentarios, son 20,205 hectáreas de bañados, pajonales, bosques riparios, campos naturales, marismas, ciénagas, estancamientos de agua dulce denominados tuberas, dentro de un ecosistema casi cerrado vinculado con el río que le entrega su nombre al país. Es el pantanal fluvial más grande de Uruguay, con un área continental de 6.705 hectáreas que limitan al norte con las colonias San Javier, Ofir y Luis Alberto de Herrera, y al sur con la localidad de Nuevo Berlín. Durante años perteneció al Instituto Nacional de Colonización, que nunca la fraccionó por ser inundable, y que en 2001 lo transfirió al Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, junto a dos islas, también hay islas del MGAP y privadas. 
Se comporta como un gran corredor biológico sometido a constantes cambios, por la intervención humana (técnicamente denominada antrópica) y por influencia de la represa de Salto Grande. “El ecosistema es muy sensible a la apertura de sus compuertas porque altera la dinámica natural de los caudales y nos sorprende, porque el río Uruguay crece aunque no llueva en la zona”, explica el ingeniero agrónomo Daniel Jaso, coordinador de las Áreas Protegidas de Montes del Queguay y Esteros de Farrapos.
En 2004 los esteros y 24 islas fueron declarados Sitio Ramsar, el segundo del país después de los Humedales de Rocha, de acuerdo a la convención internacional para la conservación y el uso racional de los humedales cuyo punto focal es la Dirección Nacional de Recursos Naturales dependiente del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca. En noviembre de 2008 ingresa formalmente al Sistema nacional de Áreas Protegidas, como Parque Nacional, luego de una audiencia pública realizada en el histórico Galpón de Piedra de San Javier. Fue la segunda área ingresada al Sistema luego del Paisaje Protegido de la Quebrada de los Cuervos.

Habitantes del pantano
El suelo de Farrapos se caracteriza por un drenaje incompleto y, por lo tanto, por la proliferación de zonas inundadas. El agua demora en retirarse, entre algarrobos y espinillos de las zonas topográficamente más elevadas, que conforman la paleocosta, donde se desarrolla el ecosistema de bosque de parque. El terreno está ocupado por caraguatales, pajonales, carrizales, praderas y monte nativo. En el monte ribereño se encuentran sarandíes, sauces criollos, mataojos, laureles, ceibos, plumerillos, sangre de drago, guayabos blancos, viraró, amarillos, blanquillos, chal-chales, palos cruz. Pero el árbol emblemático es el ingá, que soporta las condiciones de anaerobiosos que provocan las inundaciones y que colabora con el freno de la erosión. También hay orquídea criolla, plumerillo rojo y rosado en el bosque de parque.
Pero lo que conmueve es la presencia de especies en peligro de extinción. Allí sobreviven el puma legendario, y el aguaraguazú el más grande de los cánidos sudamericanos cuyos registros son casi inexistentes. Entre los mamíferos abundan los carpinchos y los zorros de monte, pero también está presente el ciervo axis, una especie exótica de origen africano, introducida por el millonario argentino Aarón de Anchorena, creador del parque que lleva su nombre en el cercano departamento de Colonia.
Esteros de Farrapos es uno de los pocos sitios de la región donde se observan bandadas de hasta 150 chajaes. Con el ave más característica de los bañados de campaña, que suele vivir en pareja, conviven garzas, cuervillos, espátulas rosadas, patos criollos, gallaretas, becasinas, jacanas, águilas pescadoras, martín pescador, urracas, gavilanes, caranchos, capuchinos, boyeros, torcazas, gallinetas, cardenales, picaflores, horneros, carpinteros, teros, tamborcitos, pirinchos y pavas de monte, entre 220 especies.
La zona más profunda del estero está cubierta por su vegetación más típica: juncos, camalotes y carrizales, junto con jazmines del Uruguay e ibiscos de bañado. Ese es también el reino de los ofidios y los anfibios: cruceras, yararás, tortugas, lagartos y sapos.

Espátula rosada (Platalea Ajaja),
flamenco de los humedales.
(Trocadero Gabinete DDiseño)
Trabajar, preservar, vivir
Dentro del Área Protegida se desarrollan muy variadas actividades humanas. En San Javier, que tiene una relación más cercana con el suelo continental, prevalece la ganadería y la apicultura, y en Nuevo Berlín, donde sus pobladores miran más al río y las islas: la pesca y apicultura. También hay algo de caza, y tala, que se trata de que sea controlada, mientras que la agricultura y la forestación, tan comunes en la zona, sólo llegan hasta el límite del humedal.
“Es imposible separar un área natural de la vida de las personas. En setiembre de 2008 hubo una caída del precio de la pulpa de papel. Las empresas forestales dejaron de cosechar y muchos vecinos se quedaron sin trabajo. Entre 70 u 80 personas se fueron a vivir al estero para parar la olla, muchos a pescar cazar y a talar árboles, a veces de forma descontrolada. Con el tiempo la crisis se superó y la mayoría volvió a sus hogares, pero hay quienes se quedaron y con ellos intentamos reorganizar actividades sustentables, desde el punto de vista ambiental, social y económico”, evoca Daniel Jaso.
Ingá o Pacae (Ingá Edulis).
un árbol de los Esteros de Farrapos.
(Trocadero Gabinete DDiseño)
La ganadería, la apicultura y la pesca artesanal son las principales actividades que se desarrollan dentro del área. Hay entre 60 y 70 pescadores en Nuevo Berlín, y menos en San Javier. La captura se realiza río adentro y entre las islas. Lo que más sale es sábalo, boga, dorado, patí, pacú, que se vuelcan mayoritariamente a la exportación a través de acopiadores regionales. En la actualidad el sitio está ordenado por un Plan Operativo Anual que regula el control de la actividad ganadera, la eliminación de especies invasoras exóticas, la educación ambiental, el control y vigilancia y el desarrollo de la actividad y circuitos turísticos. Es el paso previo al Plan de Manejo que la DINAMA está diseñando con técnicos universitarios y actores locales, para definir con precisión, los objetivos de conservación del Sitio Ramsar y del Área Protegida. “La actividad de protección se inicia con el alambrado de los límites del humedal, como haría cualquier propietario; la diferencia es que el Ministerio tiene objetivos de conservación y educación ecológica”, concluye Daniel Jaso.

Huellas de puma
Entre bosques y pajonales hay rastros de pisadas del felino otrora característico del territorio uruguayo, hoy casi desaparecido. Rodolfo Beasley es un técnico forestal que trabaja en el departamento de Río Negro, que realizó pruebas para confirmar esa presencia. A fines de la década de 1990 colocó entre los árboles un grabador encendido con el rugido de una puma hembra en celo. Horas después fue a sacar fotos y encontró que la cinta estaba mordida y arañada. En 2005 repitió el experimento, pero en esa oportunidad con un disco compacto de alta fidelidad. Se quedó cerca de allí, mientras la grabación sonaba. “En realidad me quedé hasta que sentí un rugido a mis espaldas, como que se aproximaba un animal; no me quedé para ver qué era”, suele recordar Beasley.

Invasora exótica
La espina de cristo o acacia negra (Gleditsia triacanthos) es una especie originaria de Canadá que se ha transformado en una agresiva plaga del humedal. La planta tiene una chaucha muy sabrosa y nutritiva que come el ganado y que luego desparrama con la bosta: semilla y abono juntos. Otros invasores de los esteros son: el ligustro y el paraíso.

Galpón de piedra
El Centro de Recepción de Visitantes al Parque Nacional de Farrapos e islas del río Uruguay está ubicado en dos oficinas del Galpón de Piedra levantado en 1915 por la comunidad rusa de San Javier. Es una sólida estructura de mil metros cuadrados, en piedra asentada sobre barro, que se mantiene con su composición tal cuál fue realizada, con sus chapas originales, su mampostería y sus paredes entramadas sin una gota de portland. Fue la primera construcción colectiva del pueblo, que los 750 pioneros rusos utilizaban como galpón cerealero luego de haber aportado dos metros cúbicos de piedra y su mano de obra.

Puerto Viejo
Es una playa distante a cinco kilómetros de San Javier donde desembarcaron los primeros inmigrantes rusos en 1913. Está rodeada por el monte autóctono, el río Uruguay e islas.

Albardón, paleocosta, estero
Son cinco las unidades ambientales identificables del humedal:
Albardón. Es la costa de 814 hectáreas que se fue formando por el depósito fluvial y que creó una faja continental pantanosa sobre la antigua costa del río Uruguay.
Esteros. Son los humedales Farrapos y del Pingüino, de 6.715 hectáreas, que se diferencian de las islas por su conexión directa con las tierras altas.
Islas. Son las 6.409 hectáreas separadas del continente, rodeadas por los canales del río Uruguay.
Paleocosta. Es la porción de 2.275 hectáreas de territorio que representa la antigua costa y que conecta las tierras de cinco a diez metros de altura con las bajas del albardón.
Sistema fluvial. Es el la porción de 4.013 hectáreas del río Uruguay y sus múltiples canales.

Ramsar
Es la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional especialmente como hábitat de aves acuáticas, conocida en forma abreviada con el nombre de la ciudad de Irán donde fue firmada el 2 de febrero de 1971. El acuerdo entró en vigor cuatro años después con un objetivo fundamental: “la conservación y el uso racional de los humedales mediante acciones locales, regionales y nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo”. Hasta 2010 han ingresado 159 estados a la Convención para proteger 1888 humedales con una superficie total de 185,2 millones de hectáreas que fueron incluidas en la Lista de Humedales de Importancia Internacional de Ramsar. Cada tres años los países miembros se reúnen para evaluar los progresos y compartir conocimientos y experiencias.

Daniel Jaso, ingeniero agrónomo, coordinador de las Áreas Protegidas del Litoral
“A largo plazo Farrapos integrará un parque binacional”
El responsable técnico de los Esteros de Farrapos y de los Montes del Queguay cree que “si bien la ley prevé mecanismos de participación y consulta ciudadana dentro de las áreas protegidas, la idea es generar espacios e instancias en los cuales los actores locales planteen sus inquietudes; si la gente no interviene los proyectos están condenados a morir a corto plazo”. Mientras los apicultores de la zona trabajan en una denominación de origen Farrapos para la miel producida allí, se están formando guías de turismo de naturaleza residentes en la zona de influencia del humedal. “Porque las áreas son ellas y su gente”, afirma.

-¿Cómo funciona Esteros de Farrapos y las islas del río Uruguay?
-Todavía no hay un ingreso masivo de visitantes, porque estamos en la etapa de elaboración del Plan de Manejo para desarrollar medidas efectivas de conservación que nos permitan obtener una zonificación del área, para posteriormente, elaborar propuestas de turismo y educación ambiental: senderos temáticos, paseos acuáticos, viajes a las islas, observación de flora, fauna y del propio río Uruguay que es una maravilla por sí solo. Contamos con un Centro de Recepción de Visitantes que funciona en el histórico Galpón de Piedra de San Javier y con equipamiento básico adecuado.

-¿Tienen previsto el ingreso de nuevas actividades productivas al área protegida?
-Más que en nuevas producciones, pensamos en organizar las existentes en base a criterios de sustentabilidad: ganadería, apicultura, pesca artesanal y en menor medida actividades turísticas. En esa línea estamos coordinando con otras instituciones y apoyando iniciativas de apicultores de San Javier y Nuevo Berlín con dos herramientas: un proyecto del Proyecto de Producción Responsable (PPR) dependiente del MGAP y con el Programa Pequeñas Donaciones (PPD). Con el PPR el objetivo es obtener una marca de miel “Farrapos” que haga la diferencia con una trazabilidad que permita su ingreso a la Unión Europea, con un precio diferencial. Con el PPD se realizará una tarea de reordenamiento y optimización de los apiarios. La miel que se elabora allí proviene de monte indígena, es muy sana y muy buscada. La idea es cumplir con todos los protocolos de seguridad alimentaria, en base a la aplicación de buenas prácticas de manejo, trazabilidad, controles sanitarios, análisis de muestras, pero hay que hacerlo paso a paso, porque el mercado europeo es muy exigente. Intervienen por ahora más de 40 apicultores, de San Javier y Nuevo Berlín. Es un proceso muy interesante de actividad de familias de apicultores en el área; que en su mayoría ingresaron para refugiarse de una actividad agrícola intensa, que se desarrolla en Río Negro, con el consecuente uso de herbicidas y fitosanitarios que ocasionan importantes mortandades de abejas en las colmenas.

-¿Por su característica parece un sitio ideal para la educación ambiental y ecológica?
-Todas las áreas protegidas lo son, pero Farrapos tiene una diversidad biológica y cultural muy especial. En un mismo espacio convive la cultura rusa de San Javier con la alemana de Nuevo Berlín, y entre ambas estamos los criollos. A los grupos tradicionales se suman los llamados en la zona como “rusos chinos” o “barbudos”, que llegaron en la década de 1960 con su forma de vida tan particular. Lindera con San Javier se afincó la colonia alemana Gartental, básicamente de cristianos menonitas, y del otro lado del río están los argentinos de Entre Rios que aportan a su vez, el producto de su propio proceso histórico cultural. En lo educativo trabajamos con las escuelas y los liceos de San Javier y Nuevo Berlín, y con las escuelas rurales de la zona, particularmente en fechas muy señaladas: Día Mundial del Medio Ambiente, Día Internacional de los Humedales, Año internacional de la Biodiversidad, etc. También coordinamos actividades con el proyecto Uruguay Integra (llamado + Río Negro), con la Intendencia Municipal, y con el Ministerio de Turismo y Deporte. Junto con PROBIDES, con el apoyo del PPD y la Intendencia de Río Negro, estamos realizando junto cursos de guías de turismo de naturaleza para el litoral, en el balneario Las Cañas, de la misma forma que en Tacuarembó para el norte. La idea es fortalecer la capacidad de las comunidades locales, porque el poblador de la zona es quien mejor la conoce y se merece oportunidades formativas y laborales.

-¿Cuál es el futuro?
-Estamos avanzando en la consolidación de un Parque Nacional de puertas abiertas a la gente y con objetivos de armonizar conservación, producción sustentable, turismo y educación También pensamos a largo plazo en un Parque Binacional, porque del otro lado hay un paisaje y un conjunto de ecosistemas similares de humedales fluviales, que forman parte del corredor biológico que une la selva paranaense con el delta del Rio. Estamos en una etapa inicial de contactos por ahora informales con técnicos y funcionarios de la Administración de Parques Nacionales Argentinos, con quienes hemos compartido algunos seminarios en ambas márgenes del Río. No olvidemos que geográficamente estamos muy cerca del Parque Nacional del Palmar, ubicado en la vecina Entre Ríos. Si bien hay mucho camino por recorrer, creemos que con el paso del tiempo, se irán generando las condiciones adecuadas para promover la idea.

Sumadas las 24 representan casi la tercera parte de la superficie del humedal
Las islas que creó el río
El sistema insular del Área Protegida de Farrapos está ubicada al sur del estero, y es muy visible desde la localidad de Nuevo Berlín. Los técnicos presumen que son formaciones recientes de dos orígenes: la disección del territorio continental provocada por el río que dio lugar a ínsulas de gran tamaño, por ejemplo Román Grande, y la acumulación del material traído por la corriente fluvial que crearon los más pequeños, por ejemplo el islote de La Basura. Este proceso determina que las islas más recientes están ubicadas más al sur. 
La soberanía sobre los territorios insulares estuvo en disputa hasta 1961, cuando se firmó el Tratado de Límites del Río Uruguay que estableció el límite en el canal de navegación de la corriente desde el punto en donde luego se construiría la Represa de Salto Grande hasta su desembocadura en el Río de la Plata en el paralelo de Punta Gorda.
En el acuerdo se especifica las islas ubicadas frente a los Esteros de Farrapos, que están bajo jurisdicción uruguaya: Banco Grande, De la Paloma, Román Chica, Román Grande, Pingüino, Chala, Navarro, Del Chileno, Del Burro, una isla sin nombre al sur y adyacente a la Román Grande, Basura, Filomena Chica, un islote sin nombre a 900 metros al sur de isla del Chileno y al este de la isla del Burro, Filomena Grande, Palma Chica, un islote sin nombre a 200 metros al sur de isla del Burro, Bassi, las dos islas Naranjito, un islote sin nombre a 100 metros al sur de la isla Filomena Grande, un islote sin nombre a 100 metros al este de punta sur de isla Bassi, Santa María Chica, Tres Cruces y Santa María Grande.

Filomena Grande, Filomena Chica y Bassi
Son tres islas fluviales, legalmente uruguayas, que están dentro de aguas jurisdiccionales argentinas por la dinámica del canal previsto como límite binacional en el Tratado del Río Uruguay. “Es un tema sumamente delicado, que entre otras cosas, impidió que en 2008 se incluyeran las 22 islas restantes en el decreto presidencial de ingreso del Área Protegida al Sistema, a efectos de no sumar elementos conflictivos, a un escenario político muy sensible, generado por la instalación de la planta de Botnia aguas abajo”, afirma Daniel Jaso. 

La Paloma
La isla que sí forma parte del Área tiene una característica muy especial: a su alrededor se sigue acumulando arena y material sedimentario que prácticamente la van uniendo al continente, en la zona conocida como La Lengüeta. 

Don Julio
En todas las islas uruguayas hay un solitario poblador, el apicultor Julio Silva que habita una casa sobre palafitos en la Filomena Chica y que desde hace un tiempo, con varios colegas desarrolla un sistema de balsas para evitar que las crecientes del Río le arrastren las colmenas. “No lo cambio por nada, allí vivo tranquilo, en contacto con la naturaleza, me gano la vida y produzco la mejor miel del país, la más pura y natural”, asegura.

La soberanía sobre los territorios insulares estuvo en disputa hasta 1961, cuando se firmó el Tratado de Límites del Río Uruguay.

Uruguay, el río que remonta la cuenca del Plata
Los pájaros pintados
Sus 1700 kilómetros nacen en la Sierra Geral brasileña, en la confluencia de los ríos Canoas y Pelotas, en el límite de los estados de Río Grande del Sur y Santa Catarina, y desembocan en el Río de la Plata, entre el departamento de Colonia y la provincia argentina de Entre Ríos.
En 1520 el navegante Fernando de Magallanes le dio su primer nombre español, río San Cristóbal, luego que lo remontara la nave de su segundo: Juan Rodríguez Serrano. Su denominación definitiva proviene de la lengua guaraní, sin embargo existen diversas explicaciones sobre su origen.
Río de los que traen de comer. Una versión inédita que ha cobrado fuerza desde la aparición del libro Yumarane, un antiguo escrito redactado por el misionero jesuita Lucas Marton.
Río del país del urú. Una propuesta del naturalista español Félix de Azara, quien afirmaba que el nombre proviene de un ave pequeña, el urú, que habita en las costas del Uruguay.
Río de los pájaros pintados. Es la versión poética del gran Juan Zorrilla de San Martín, la más conocida y apreciada por los uruguayos.

Plaza de las Matrioskas.
(Municipio de San Javier)
San Javier
La patria de los girasoles
El 27 de julio de 1913 arribaron al Puerto Viejo, en los vapores 18 de Julio y Tangarupá. Fue en medio de la segunda presidencia de José Batlle y Ordóñez. Eran 300 familias, en su mayoría de Tífilis y Bakú, ciudades de la región del Cáucaso ruso, que se radicaron en el extremo norte de los humedales, en la antigua estancia Farrapos de la familia Espalter, a 95 kilómetros de Fray Bentos y muy cerca del límite con el departamento de Paysandú. Su líder fue Vasili Semionovich Lubkov, jefe de la comunidad Novay Izrail Obschina (Comunidad Nueva Israel), que les anunció que llegaban a la tierra prometida. Fueron los primeros que plantaron girasol en nuestro país, los que establecieron el primer molino para el grano que trabajaron en cooperativa y del que todavía se conserva su edificio. También extrajeron lasa fibras del lino para realizar tejidos, plantaron zapallos y otros productos de huerta pare vender en la zona con sus característicos “carros rusos” y fueron pioneros en la indistrialización de la miel. El 1 de julio de 1953, la pequeña colonia se transformó en pueblo.

Vladimir Roslik en
el Puerto Viejo, 1972.
(Archivo Zabalkin)
San Javier fue centro de atención del país en 1984, por la muerte de Vladimir Roslik, un médico ruso-uruguayo torturado y asesinado por la dictadura militar.

Centro Máximo Gorki
Es una institución cultural dedicada a la preservación y promoción de las tradiciones rusas y a estimular vínculos con el país de origen de los primeros pobladores. Funciona en el Centro Cultural Pobieda, donde se brindan cursos de idioma, artesanía y danza a través del Grupo Tradicional Kalinka. Fue cerrado durante la última dictadura, cuando los vecinos de San Javier eran perseguidos porque en ellos se veía a un posible comunista. 

Tumba de los fundadores rusos.
(SNAP)
Museo de los Inmigrantes
Fue fundado el 27 de julio de 1998, cuando San Javier cumplió 85 años, que también alberga la biblioteca pública y el centro de acceso a la sociedad de la información. Preserva "viejas fotografías" y otras reliquias que ilustran el proceso fundacional de San Javier, mientras investiga y recopila el patrimonio material e inmaterial de la cultura rusa en Uruguay.

Casa Blanca
El antiguo casco rural en piedra de la estancia Montserrat es un sitio histórico de San Javier, sobre el río Uruguay. Desde un principio se le conoció como la Casa Blanca, probablemente construida a principios del siglo XIX, por lo cual es la más antigua de la zona que se conserva en pie.
(Javier Golovchenko Villagrán).
Desde 1913 fue residencia de Vasili Lubkov y allí fueron sepultados los cuerpos de Natalia Gregorivna Arabinsky, su esposa fallecida en 1924, y de Maxim Lavrentievich Shevchenko, un anciano apóstol venido con el líder. Ambas tumbas aún existen. Lubkov regresó a Rusia en 1926 y su residencia pasó a ser propiedad estatal en 1932 y vendida a un particular en 1969, cuando se inició un largo proceso de deterioro. En noviembre de 2006 fue adquirida por Nicolás Golovchenko Villagrán, descendiente de una de las primeras familias de la colonia, que dirigió un proyecto de restauración del bien y creación del Museo de la Diáspora Rusa. El centro cultural fue fundado en 2008 con la finalidad de conservar y difundir el patrimonio histórico y cultural de la diáspora rusa en Uruguay.

Barbudos
La tumba de Roslik.
(Archivo Zabalkin)
No miran televisión, ni escuchan radio, ni leen los diarios, porque su fe se los prohíbe. Son las reglas de 15 familias rusas provenientes de la zona de frontera con China, que viven en una comunidad cristiana ortodoxa fundada hace cuatro décadas. Son los staroveri (creyentes de ritos antiguos) pero sus vecinos criollos les llaman "barbudos", porque no se afeitan y visten ropas tradicionales. Ellos habitan la Colonia Ofir, su propio mundo de 1.000 hectáreas linderas a los Esteros de Farrapos, a 14 kilómetros de San Javier. Se mantienen con el dinero que consiguen vendiendo cebada a las empresas cerveceras y quesos y manteca en Paysandú, de casa en casa, todos los viernes. La única música permitida son los cantos en la misa de los domingos, su único día de descanso.

Voces rusas
Borsch. Sopa de verduras en base a remolacha y alubias.
Galusshki. Plato que se realiza con carne picada y crema agria.
Kisiel. Postre en base a frutas, fundamentalmente níspero.
Isba. Construcción en barro y paja, característica de la zona caucásica.
Kalinka. Tradicional canción rusa muy interpretada por coros folclóricos.
Danza Shestera en honor al Girasol.
(Centro Máximo Gorki)
Khanjluri. Baile típico del Cáucaso que se realiza con cuchillos.
Kvuass. Licor tradicional realizado con miel fermentada.
Matrioshka. Muñeca de madera que contiene en su interior otras de menos tamaño
Piroj. Postre con dulce de zapallo.
Sabraña. Histórico templo de San Javier perteneciente a la secta Nueva Israel.
Samovar. Antiguo aparato que sirve para la preparación de té.
Sarafan. Vestido nacional ruso, largo, sin mangas y con escote bastante abierto.
Shaslik. Carne de cordero que se prepara en base a limón, cebolla y condimentos y se cocina a fuego y brasas en forma similar a las brochettes.
Vareniki. Pasta con relleno en base a crema doble.

Sus 1.600 habitantes viven en el extremo sur del Área Protegida de Esteros de Farrapos
Chalana de pescadores berlineses.
(SNAP)
Nuevo Berlín
Fue fundada el 16 de marzo de 1875 por influencia de los hermanos Wendelstadt, jóvenes inmigrantes alemanes que traían compatriotas para trabajar en la emblemática estancia Nueva Mehlen y para colonizar zonas linderas. El pueblo creció rápidamente por la fertilidad de las tierras explotadas y porque la estancia contribuyó a su adelanto tecnológico. Ellos trajeron el primer arado a vapor que llegó al país. La villa cuenta con dos playas sobre el río Uruguay, La Yeguada y Santa Rosa, rodeadas por kilómetros de parques que miran de frente al mayor número de islas fluviales. Cuenta con un muelle de embarcaciones deportivas y un destacado club de pescadores. Eso explica que la actividad preferida de los berlineses sea la pesca, por trabajo o por placer. También se dedican a la apicultura y la lechería, aunque muchos vecinos están vinculados con la forestación. Hasta la villa llega el centro forestal con mayores perspectivas del departamento de Río Negro.

Colonia Gartental
Su nombre significa “valle del jardín” en alemán, la única lengua que hablan y comprenden. Es una comunidad religiosa mennonita proveniente de Rusia, Polonia y la antigua Prusia, que en 1951 se radicaron en el paraje conocido como Tres Quintas, a pocos kilómetros de San Javier. Su dedican a la explotación agrícola, con mayor atención en la lechería, que es industrializada casi en su totalidad en la planta industrial establecida en Young.

Agradecimientos:
Lic. Mario Batallés (oceanógrafo, jefe de gestión de la División Biodiversidad y Áreas Protegidas de la DINAMA), Ing. Agr. Daniel Jaso (coordinador de las Áreas Protegidas del Litoral), Lic. Ángeles Camacho (bióloga, técnica de la División Biodiversidad y Áreas Protegidas de la DINAMA), José Pedro Díaz (asesor de Comunicaciones de la DINAMA), Lic. Carolina Piñeyro (responsable de Comunicaciones del SNAP), Julio Silva (apicultor residente en la isla Filomena Chica), Nicolás Golovchenko Villagrán (director del Museo de la Diáspora Rusa de San Javier), René Boretto Ovalle (director del Museo de la Revolución Industrial de Fray Bentos), Comité Ramsar, Dirección Nacional de Recursos Naturales (MGAP), Museo de los Inmigrantes, Fundación Roslik, Centro Cultural Máximo Gorki, Centro Cultural Pobieda, Grupo de Danzas Kalinka (San Javier), Centro Democrático y Club de Pescadores Unidos (Nuevo Berlín).

3 comentarios:

Roberto Bonilla García dijo...

Muy buena e interesante información. Gracias por compartirla. sin dudas aporta mucho a que se conozcan esos misterios y rincones únicos que encierra nuestro querido Uruguay.
Saludos.
Roberto.

MONTEVIDEO CELTIC GROUP dijo...

Muy interesante el articulo y el lugar. Lei por ahi que en la isla de Filomena Grande decia algo sobre la existencia de poblacion indigena mas precisamente guaranies mbyá . Soy estudiante de Ciencias Sociales y creo que es muy interesante para nosotros y la sociedad en general conocer mas de este tipo de rincones del pais. De por si es una zona super interesante desde el punto de vista social. La mezcla de inmigrantes y criollos a lo que le podemos sumar el exotismo de los isleños y navegantes que forman parte de un colectivo diminuto en el mapa poblacional resultan de por si infinitamente atractivo. La verdad quede muy interesado, yo tengo familia en Gartentald y en las colonias del El Ombu y Delta (menonitas). Me gustaria acercarme mas al tema. Te dejo mi mail y si podemos armar una visita: gastoncingia@hotmail.com. Le comente a otros estudiantes de Ciencias Biologicas y Agronomia que tambien quedaron interesados. Saludos y adelante!

Andrés González dijo...

Hola, tengo una consulta, quién encontró y determinó la presencia de Inga edulis en Esteros de Farrapos? Hasta donde se la única especie de Inga presente en el país es Inga vera ssp. affinis por lo que sería muy interesante la presencia de esta nueva especie en el país.
Gracias.
Saludos.