martes, 27 de octubre de 2015

The Southern Star, Gazeta de Montevideo, El Sol de las Provincias Unidas, los primeros periódicos que circularon en territorio oriental

Tipos que cuentan historias

Gazeta de Montevideo, N° 0.
La primera prensa de Montevideo fue traída en 1807 en la etapa final de las Invasiones Inglesas, allí se editó el periódico bilingüe The Southern StarLa Estrella del Sur. La primera imprenta del Cabildo español fue donada por la princesa Carlota Joaquina de Borbón a las autoridades coloniales de la ciudad. El comandante José María Salazar, jefe del Apostadero Naval, le había solicitado “encarecidamente” a la hermana del rey Fernando VII una herramienta para contrarrestar la propaganda antimonárquica de Buenos Aires. La máquina arribó el 24 de setiembre de 1810, con dos tipógrafos portugueses que trajeron una caja de seis tipos y una carta de Carlota a Salazar. “Para evitar los males que seguramente causaría a esas provincias la pérfida impostura con que esa cábala de facciosos pretende alucinar a los Pueblos […] yo os [la] remito, para que uséis de ella con el decoro y prudencia que os caracteriza…”, escribió la española casada con Juan de Braganza, príncipe regente de Portugal, desde Río de Janeiro. Los "facciosos" finalmente triunfaron y el virrey capituló. Cuando la imprenta pasó a manos de la Provincia Oriental autónoma, en 1815, fue utilizada para imprimir el Prospecto ordenado por José Artigas, escrito por el sacerdote Mateo Vidal, pionero histórico de la prensa uruguaya.

Tipo.  En el lenguaje coloquial: individuo, sujeto. En tipografía: cada una de las clases de letra. En las antiguas artes gráficas: pieza de metal en que estaba realzado un signo. 

—La Carlota era una buena imprenta, pequeña pero bastante eficiente para la época, podía imprimir hasta en dos tintas, una posibilidad muy interesante que nadie utilizó.
“Tenía cierto uso, evidenciaba desgaste, a tal punto que Salazar cuando le agradeció a la princesa, también le solicitó una máquina más grande; algo que ella nunca concedió. En los cuatro años que estuvo al servicio del poder colonial también se imprimieron bandos y documentos de la administración. Cinco años después, en las páginas del Periódico Oriental se notaba el desgaste de algunos tipos”, afirma Wilson González Demuro, historiador, docente de Facultad de Humanidades, investigador de la prensa previa a la independencia uruguaya. 
Así era un ejemplar idéntico a La Carlota, según el Museo de la Imprenta de Brasil.
—El primer periódico impreso en La Carlota fue Gazeta de Montevideo, un semanario al servicio del virreinato, conservador y antirrevolucionario.
Fue editado entre octubre de 1810 y junio de 1814, al principio con la fugaz dirección de Nicolás de Herrera, pero quien lo administró hasta el retiro españolista fue el franciscano Cirilo de Alameda y Brea, un monárquico recalcitrante, atípico en aquel contexto de religiosos de su orden expulsados de la ciudad por alentar la sublevación.
—Los franciscanos más conocidos en la ciudad, entre ellos Mateo Vidal que no era del orden, fueron imputados de traidores en mayo de 1811, “que se vayan con sus amigos los matreros”, fue la orden del gobierno españolista.

Alameda, sin embargo, fue del riñón monárquico, vivió más de 90 años despotricando contra las revoluciones americanas. Como editor trató de poner orden en la imprenta, redujo costos.
 La situación económica de Montevideo, luego del segundo sitio se puso muy difíci. Era un administrador bastante prolijo, un día se animó a recortar los envíos gratuitos a funcionarios, “si quieren leer La Gazeta que la paguen”, solía responder cada vez que un burócrata se quejaba.
—El último número de Gazeta salió en junio de 1814, cuatro o cinco días antes del ingreso del general porteño Carlos María de Alvear a Montevideo.

Aquel ejemplar es muy interesante, porque la nota principal es una exhortación, un llamado resignado a la población: “Traten de aceptar la situación tal como está y cuídense”.  

Los periódicos coloniales, por su carácter imperial, ofrecían abundante información comercial sobre esclavos. Una costumbre que continuaron los medios republicanos uruguayos hasta 1842 cuando fue abolida oficialmente la trata hunmana, hasta entonces estaba penado el tráfico de personas pero no la posesión.
 
El trabajo gráfico en el siglo XIX.
—Existe una edición fascimilar de Facultad de Humanidades que recoge los números editados entre octubre de 1810 y junio de 1811, la serie está organizada en dos tomos, el primero creado a principios de la década de 1940, recién fundada la institución, el segundo en la década de 1950.
La recopilación está acompañada por un estudio preliminar de Blanca Paris de Oddone y Sarandy Cabrera, ellos observaron algo evidente, no había noticias locales.
Leyendo la Gazeta de aquellos años no hay forma de enterarse que estaba ocurriendo en el entorno de Montevideo, solo se hablaba de España.
Recién en 1812, cuando el cura Alameda tuvo las riendas del periódico, mientras la situación se fue complicando cada día más, no hubo otro remedio que informar sobre el estado de la ciudad.
Con las noticias también se publicaban editoriales con críticas a los revolucionarios, que eran tratados de “malos españoles y asesinos”.
—Hasta 1812 casi ni se hablaba de Artigas, ni de otros caudillos revolucionarios, después del segundo sitio de Montevideo hubo un primer giro: comenzaron las críticas al movimiento artiguista. Anarquistas, bárbaros, taridores, asesinos, matereros, forajidos, eran los adjetivos mas usuales.
Hacia 1814 se avizoraba la caída definitiva del último reducto virreinal, cuando en Montevideo advirtieron la ruptura entre Artigas y Buenos Aires hubo un segundo giro en los artículos de la Gazeta. Sus artículistas cambiaron el discurso, los que antes eran “asesinos” pasaron a ser “hermanos”.
El Sol de las Provincias Unidas, N° 1.
 El periódico llegó a plantear una alianza entre Montevideo y Artigas, contra Buenos Aires, pero ningún revolucionario mordió el anzuelo.
La prensa porteña, que era punzante sobre la base de un potente aparato propagandístico, se burlaba de la Gazeta, criticaban su localismo, su anacronismo, sus escasas luces políticas.
Estaba claro que el regimen colonial estaba acabado en el Río de la Plata. El cura Alameda regresó a España con el depuesto virrey, terminó siendo arzobispo de Toledo, Burgos y Las Habana.

—El segundo periódico impreso en La Carlota fue El Sol de las Provincias Unidas, entre julio y setiembre de 1814, vocero del gobierno de Buenos Aires ocupante de Montevideo.
Con frecuencia semanal, fue editado por Manuel Moreno, hermano de Mariano, secundado por el gallego Antonio Díaz, el periodista más influyente del siglo XIX en territorio uruguayo.
—Hasta 1817 fue la única imprenta de Montevideo, en aquel  intervenida por orden del gobernador portugués ocupante de la ciudad, Carlos Federico Lecor. En 1821 fue alquilada a Francisco de Paula Pérez, editor de El Pacífico Oriental de Montevideo.

En 1822, luego de la independencia de Brasil, cuando Lecor se retiró a Canelones y San José, la arrendó el porteño Manuel Torres director de El Patriota, un periódico que simpatizaba con Bernardino Rivadavia a vista y paciencia del gobernador portugués Álvaro Da Costa enemigo de los "abrasilerados" lecoristas.
Es probable que fuera desarmada después de 1828, parte de la herramienta era de madera, las mesas de trabajo, las cajas donde iban los tipos. 

El primer diario en el territorio oriental fue El Publicista Mercantil, fundado en 1824 también fue el pionero local en la presentación de publicidad.

Estrella del Sur
The Southern Star, Prospectus.
La primera imprenta en territorio oriental fue instalada en la etapa final de las Invasiones Inglesas, en un edificio de la antigua calle San Diego N° 4 (actual Washington), a metros de la costa portuaria (Juan Lindolfo Cuestas).
Allí fue editado el periódico bilingüe The Southern StarLa Estrella del Sur, vocero del gobierno de ocupación. Su primer número apareció el 23 de mayo de 1807, con una innovación editorial: publicó contenidos publicitarios.
El semanario de cuatro páginas salió siete números regulares, dos Extraordinarios, hasta que las fuerzas criollas de resistencia derrotaron al ejército invasor.
Dos semanas antes había sido presentado su Prospectus que planteaba: La Estrella del Sur incluirá noticias generales y estará abierta para la inserción de los avisos y las varias materias que vengan en el orden de la publicación en el día señalado a la aparición periódica de la gazeta.” 
—La publicación salía los sábados a un precio de suscripción de cinco pesos fuertes cada tres meses.
Su último número fue acompañado por un suplemento con anuncios comerciales, y la nómina de buques españoles e ingleses llegados a Montevideo, y una hoja que anunciaba su cierre.
Resulta significativa la reproducción de algunos avisos publicados en este semanario, con los errores ortográficos que constan en el original.

The Southern Star, N° 1.
Jayme Barton y Compa (James Barton and co.)
Tienen para vender por mayor todos suertes de Géneros Ingleses, incluyendo, Bayetas, Musselinas, Paño, Sarasas, Mayon obscuro, dos Panas, Amascates, Colonias, Pañuelos, Lino de Irlanda y Inglaterra sombreros &&&; Escritorio, Nº 19 Calle St. Vicente.

Harrison´s & Hayman
Tienen para vender en el Nº 67, calle de San Fernando, los efectos siguientes: Panos anchos azules, granas & de diferentes Calidades. Musselinas, cotonias, pana lisa y rayada, Sillas inglesas, Cerveza en Botellas, ropas hechas, quitasoles y Paraguas de seda y de Algodón. Agujas, Alfileres y todo genero de quinquillería.

Cacao, Lana Cobre, Quinquina, Aguardientes & co.
El lunes de la semana que viene una cantidad de dichas haciendas se han de vender en Almoneda, en la oficinas de las Presas a las once de la mañana. El cacao se puede ver en los Almacenes de Madamo Gracia, calle de San Francisco. El cobre esta en el muelle, y exemplares de los demás se mostraran al tiempo de vender…

—En agosto de 1807, cuando los ingleses fueron expulsados de Montevideo, por unas horas dudaron si dejaban o se llevaban su imprenta.
Así era la imprenta Estrella del Sur.
¿Qué hicieron? Con británico pragmatismo la vendieron, porque la carga les resultaba pesada, una molestia más para un viaje de regreso repleto de frustración y agobio.
Lo curioso fue que la compró el gobierno colonial de Buenos Aires, su antiguo enemigo, preocupado porque no hubiese una imprenta libre para ser utilizada por los revolucionarios criollos que comenzaban a movilizarse. 
Por entonces, la prensa escrita era la más temible arma de ataque y respuesta política.
La jugada les salió mal, porque luego del triunfo de la Revolución de Mayo se incrementó la capacidad de producción para emitir propaganda antimonárquica contra Montevideo, el último bastión españolista que quedó en el Río de la Plata.
En aquella Buenos Aires revolucionaria de 1810 hubo dos imprentas: la de los Niños Expósitos, de los jesuitas, y la Estrella del Sur, ambas muy utilizadas por los porteños para difunfir la ideas insurgentes en toda América del Sur.

Tipos españoles de la colonia.
El Periódico Oriental, editado en 1815, es reconocido como el primer antecedente histórico de la prensa uruguaya.
Fue el cuarto medio semanal que circuló en el territorio, el tercero solo en español, impreso en La Carlota recuperada por el Cabildo Gobernador de Montevideo.
Solo fue publicado el Prospecto, N° 0, escrito por el sacerdote Mateo Vidal, que conserva la Biblioteca Pablo Blanco Acevedo, en la Casa de Lavalleja del Museo Histórico Nacional.
La fecha de aprobación de su contenido, por José Artigas, un 23 de Octubre, inspiró la Ley 16.154 del Día del Periodista.


Prensa viajera
El Pacífico Oriental, N° 6, 1822.
Entre las clases más ilustradas la circulación de periódicos llegaba a escala continental. En la colección del cura Dámaso Antonio Larrañaga había prensa de sitios lejanos, Santiago de Chile, Chuquisaca, Lima, la última capital españolista de América del Sur hasta 1824, Caracas, México, Estados Unidos, también de medios europeos. Más allá de prohibiciones y listas negras, a un puerto como Montevideo llegaba de todo en los barcos.
La prensa era traída por viajeros, ellos mismos eran quienes lo llevaban a la campaña. También circulaban muchas publicaciones de Brasil, en 1808 llegó la primera imprenta a Río de Janeiro, pronto también a Bahía, fue cuando los emperadores portugueses instalaron su corte carioca escapando de Napoleón.
La prensa brasileña se desarrolló mucho luego de la independencia, en 1822 cuando fue creada la Provincia Cisplatina hubo un contacto aún mayor, en esa etapa, la información formaba parte de la estrategia imperial.
La compra y venta de esclavos era una propuesta recurrente en el período colonial y los primeros años del Estado Oriental del Uruguay independiente.
El comercio esclavista anunció en los diarios entre avisos de compra y venta de los más diversos objetos, a modo de antecesores de los actuales avisos clasificados.
Reproducimos algunos avisos publicados por El Universal, citados por Enrique Méndez Vives en su trabajo La Gente y las cosas en el Uruguay de 1830.

Cocinero se vende
Se vende. Un negrito de edad de 12 a 14 años; tiene principios de cocinero, y es muy activo para todo servicio, sin vicios, o se cambia por una mulatilla de igual edad…”

Se fugó un negro
Se ha fugado un negro de la Villa de Durazno llamado Mariano, tiene un tajo en la cara de la boca para la barba, bajo de estatura, de oficio zapatero y cocinero, de edad como de 28 años… sus vicios son de ladrón, borracho, huidor y pitador…”

Negra medio bozal
Se vende. Una negra medio bozal a 13 a 14 años de edad, sin vicio alguno conocido, por razón de necesitarse una que pueda planchar…”

Imprenta de los Niños Expósitos.
A La Estrella del Sur bilingüe continuaron otras publicaciones montevideanas, todas en español: Gazeta de Montevideo (1810), El Sol de las Provincias Unidas (1814), El Periódico Oriental (Prospecto, 1815), La Aurora, El Pampero, El Pacífico Oriental (1822), El Publicista Mercantil (1824), El Oriental (1826), Semanario Mercantil (1827), El Observador Oriental (1829), El Universal (1829).
Las portadas de The Southern Star Prospectus, Gazeta de Montevideo 0, El Sol de las Provincias Unidas N° 1, El Pacífico Oriental N° 6, deben ser acreditadas a la página web Publicaciones Periódicas del Uruguay (http://www.periodicas.edu.uy).
 —La portada de The Southern Star N° 1, debe ser acreditada a la Colección Daniel Álvarez Ferretjans.

Lecturas consultadas:
Historia y bibliografía de la prensa en Montevideo 1810—1865, Dardo Estrada, Librería Cervantes—José María Serrano Editor, 1912.
Montevideo Antiguo. Tradiciones y Recuerdos, Tomo II, Isidoro de María, Colección Clásicos Uruguayos, 1957.
Historia de la prensa en el Uruguay. Desde la Estrella del Sur a Internet, Daniel Álvarez Feretjans, Fin de Siglo—Búsqueda, 2008.
El Sol de las Provincias Unidas: un comentario sobre el periodismo, la revolución y la difusión de ideas en Montevideo a fines de la época colonial, ensayo, Wilson González Demuro, Colonial Latin American Historical Review, , Universidad de Nuevo México, Albuquerque, EEUU, 2006.
Periodismo y libertad de imprenta en vísperas de la independencia uruguaya: la coyuntura de 1822 a 1823, ensayo, Wilson González Demuro, III Jornadas de Historia de la Patagonia, Bariloche, 2008. 
Prensa periódica y circulación de ideas en la Provincia Oriental, entre el final de la dominación española y la Independencia (18141825), Wilson González Demuro, tesis  de Maestría en Ciencias Humanas opción Historia Rioplatense, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, UDeLaR, Montevideo, 2013.

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