viernes, 2 de septiembre de 2011

Guante de boxeo con pulgar fijo de José Laurino

Golpes limpios

José Laurino con el boxeador argentino
Abel Celestino Bailone, San Luis (1979).
Fue presentado el 7 de marzo de 1981, por su inventor, el periodista deportivo y juez de boxeo José Laurino. Su función es evitar la introducción del dedo en el ojo del adversario, una práctica que, aunque ilegal, suele ser usual en muchos combates, más aún entre amateurs y semiprofesionales. Fue una innovación simple, pero muy eficiente, que propuso una solución a un problema de salud vinculada con este deporte de contacto: antes de su creación, decenas de miles de boxeadores jóvenes sufrieron graves lesiones oculares. En la actualidad es utilizado en más de 150 países, pero no en Uruguay.

Sobre la base del artículo publicado en la serie Inventos Uruguayos, diario El País, 30 de agosto de 2011.

El boxeo es un deporte reconocido por los comités olímpicos de casi todo el mundo, pero aún es objeto de controversias entre intelectuales y profesionales de la salud que lo consideran un espectáculo violento. Su historia milenaria se inició en la actual Etiopía africana, hace 8.000 años, desde donde se difundió primero al Antiguo Egipto, y luego a la Mesopotamia; un territorio donde se conservan bajorrelieves de luchas a golpes de puño. Desde allí pasó a la cultura minoica desarrollada en Creta, y también a la India. Fueron los griegos quienes lo incluyeron en los Juegos Olímpicos de la antigüedad, y pronto fue conocido por los romanos, con quienes compartieron una misma pasión por el cuerpo.
Aquellos peleadores que ya han cumplido dos milenios, en realidad eran practicantes de un deporte diferente. El boxeo moderno es de origen inglés, con su nombre (boxing), sus reglas y ritos; transformado por los estadounidenses en un espectáculo masivo. Durante siglos se practicó con los puños al descubierto, hasta que, en la primera década del siglo pasado, fue creado el guante para proteger los nudillos de los combatientes. Desde entonces, su uso es obligatorio por reglamento, porque además provee un grado de amortiguación. Su diseño tradicional se asemeja a un mitón liso, relleno de espuma y cobertura de cuero, que sólo mantiene el formato del pulgar, y que los púgiles se sujetan con cordones o velcro, previo vendaje de las manos y muñecas. 
A lo largo del siglo pasado hubo campeones estadounidenses memorables, entre tantos, Sugar Ray Leonard, quien en 1981 sufrió una lesión ocular en su pelea con Thomas Hearns, por la unificación de los títulos del Consejo Mundial y la Asociación Mundial de Boxeo, en la categoría welter. Fue en el segundo round que Hearns cometió una falta que no percibió el árbitro: le introdujo un pulgar en el ojo izquierdo a su rival. En el duodécimo round, Leonard perdía por puntos, cuando salió a golpear duro, pese a que no veía; hasta que ganó por nocaut técnico. Pocos meses después, en medio de la gloria, comunicó su retiro del boxeo a los 26 años por un desprendimiento de retina.
También el boxeo uruguayo tiene una historia desarrollada en clubes de la Ciudad Vieja, Palermo, Unión, Barrio Reus, Centro, todos con sus ídolos y maestros, como las glorias olímpicas y mundiales: Washington Cuerito Rodríguez, Dogomar Martínez o Alfredo Evangelista. En aquella época de oro, las páginas de los diarios tenían abundante información, entre tantas, se destacaba la columna especializada del matutino El Día, escrita por el prestigioso cronista José Laurino, cuya familia estaba vinculada al mundo del pugilismo.
Aunque nunca fue boxeador, el periodista, juez y miembro del Consejo Mundial de Boxeo, contó con una trayectoria de más de medio siglo como observador de decenas de miles de combates. Fue luego de la enésima lesión ocular causada por un guante tradicional, que Laurino propuso una modificación sustancial a su diseño: le ató el pulgar al cuerpo del guante. ¿Por qué? El inventor explicó una y mil veces sus ventajas. “Evita que se meta el dedo en el ojo del oponente, algo que a pesar de no estar permitido, igual se hace. Incluso muchos boxeadores perdieron la vista por esta causa”, afirmaba el experto en una columna del diario El Día.
Laurino presentó oficialmente su invento en 1981, el mismo año de la lesión de Sugar Leonard. Al principio fue resistida por las mayores fábricas de guantes, y vista con dudas por la Asociación Mundial y el Consejo Mundial de Boxeo, pero fue decisiva la opinión del campeón estadounidense. “Es una excelente solución para que no haya más agresiones con el pulgar”, fue su defensa de la innovación. Finalmente, un modelo similar al de Laurino fue difundido en el ámbito del Consejo Mundial de Boxeo, y con el tiempo se utilizó en más de 150 países. José Laurino falleció en 2005, pero nunca disfrutó de la gloria, ni los ingresos económicos de su innovación.

Aunque los egipcios peleaban con una especie de guante que cubría el puño hasta el codo, en La Ilíada homérica se describe una protección manual de los púgiles griegos del siglo VII antes de Cristo.

Lucha desigual
Celestino Abel Bailone fue un campeón argentino y sudamericano de la categoría medio pesado, que sufrió una grave lesión ocular cuando su carrera era ascendente, rumbo al título mundial. Su amistad con Laurino, quedó escrita en cartas repletas de respeto y admiración. “José fue un notable periodista deportivo. Estuve cerca de su lucha por implementar los guantes con el pulgar adherido al resto del guante, con la noble finalidad de proteger la salud visual del deportista. Yo sufrí desprendimiento de retina y la posterior pérdida visual del ojo derecho, consecuencia de una suma de pulgares introducido por el adversario de turno, en buscar de revertir un resultado adverso, con una actitud tramposa y malintencionada. Pero la lucha de este deportista, era desigual, ante los intereses de fabricantes de guantes, que se imponen por encima del interés común. Fue una batalla desigual”, evoca Bailone, desde su San Luis natal.

El boxeador estadounidense John L. Sullivan (1858-1918) fue el último campeón mundial a puño limpio y el primero que utilizó guantes.

Queensberry
Es la denominación histórica de las doce reglas que renovaron el boxeo. La norma escrita en1865, establece la utilización de guantes, que los rounds deben durar tres minutos con un minuto de descanso entre ellos, la cuenta de diez segundos al boxeador caído y la prohibición de tomar, empujar o abrazar al contrincante.

Sugar Leonard se operó el ojo lesionado, volvió al boxeo, fue varias veces campeón hasta su retiro definitivo a los 41 años, pero todavía respalda la utilización del guante sin pulgar.

1904
En los Juegos Olímpicos de ese año, disputados en la ciudad estadounidense de San Luis, por primera vez se incluyó al boxeo como deporte olímpico, luego que se confirmara la exigencia de utilizar guantes. En aquella primera edición se disputaron siete categorías clásicas: peso pesado, mediopesado, wélter, ligero, pluma, gallo y mosca.

 
Carlos Ferraro, profesor de boxeo y entrenador de artes marciales
"Una brillante idea que casi nadie
en el mundo del boxeo reconoce"
Practicó box durante casi medio siglo. Como técnico ha sido galardonado en más de una oportunidad tanto a nivel nacional como internacional. En la actualidad dirige Escorpión, un centro dedicado a la enseñanza de artes de enfrentamiento. "José Laurino tuvo una brillante idea al mejorar el diseño de los guantes. Sin embargo, casi nadie en el mundo del boxeo reconoce su gran aporte", afirma.

—¿Cuál es el riesgo del guante con pulgar libre? 
—Al tener el pulgar separado el boxeador puede lastimar —intencionalmente o no– a su contrincante en el ojo; provocando el desprendimiento de la retina, algo que hasta hace unos pocos años no era operable. En el boxeo, las lesiones por causa del pulgar son muy frecuentes y muchos campeones han sido víctimas de golpes de pulgar en los ojos. El uruguayo Santos Pereyra, por ejemplo, fue un gran campeón liviano, un eximio boxeador, que tuvo que retirarse debido a una lesión de este tipo. Algunos boxeadores eran especialistas en lesionar el ojo del adversario con el pulgar y aplicaban su técnica para lograrlo; una falta que muchas veces el juez no ve.

—¿Conoció a José Laurino? 
—Sí. Estuve con él en varias oportunidades. Fue un excelente periodista y un gran conocedor de boxeo. Publicó algunos libros dedicados a este deporte. Laurino inventó un "guante seguro" y se lo propuso al Consejo Mundial de Boxeo. Se trataba de un modelo con el pulgar cosido, o sea, adherido al resto del guante. Es un gran invento. Evita las lesiones de ojos y además protege los desgarros de pulgares, que también son frecuentes cuando éstos se «enganchan» al golpear al adversario. En dicha oportunidad, la institución no aceptó la propuesta, aunque años más tarde comenzaron a usarse guantes con pulgar fijo como los sugeridos por Laurino. Él nunca recibió el mérito correspondiente. En la actualidad se utiliza, por reglamento, el guante diseñado por Laurino, tanto a nivel amateur como profesional. El boxeo es un negocio muy especial. Tiene esas cosas.

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