miércoles, 28 de septiembre de 2016

Tras las huellas del patrimonio industrial cervecero uruguayo, entre Montevideo, Minas y Paysandú


Lá fábrica y su gente

Fachada histórica de la planta Entre
Ríos de Fábricas Nacionales de
Cerveza, con la estrella cervecera en
un tímpano superior.
En quince décadas de presencia industrial y comercial documentada la actividad cervecera acumula un largo historial de unidades productivas y una experiencia que cubre la elaboración y distribución de cientos de marcas históricas. Desde un principio la producción de cerveza en todo el mundo asumió un liderazgo en innovación tecnológica y aplicación de métodos de vanguardia en espacios fabriles y administrativos diseñados para la competencia. También ha sido así en Uruguay, con ejemplos de valor patrimonial en Montevideo, Minas y Paysandú.

Sobre la base del Capítulo 5 del libro Historia de la cerveza en Uruguay (Koi BooksFNC, Montevideo, Diciembre 2011).

La planta principal de Fábricas Nacionales de Cerveza, con 30.000 metros cuadrados construidos, está ubicada en una zona del Arroyo Seco que la Intendencia de Montevideo define como de uso preferencial mixto: residencial e industrial. Es la suma de dos manzanas delimitadas por las calles Entre Ríos, Jujuy, Santa Fe, General Luna y Paraguay.
El establecimiento primitivo, de no más de 5.000 metros cuadrados, que tenía entrada por Entre Ríos 1060 fue construido entre 1899 y 1900 para la Cervecería Nacional de Pajean, Brauer y Cía, fabricante de una marca memorable: Montevideana.
Todavía perdura en el área superior del centro de la pared principal una estrella de cinco puntas que simboliza el buen hacer cervecero. El antiguo edificio industrial fue remodelado en 1907 cuando pasó a llamarse Cervecería Montevideana de Eduardo Armanino y Cía.
Las antiguas paredes de piedra
ahogada todavía son el fundamento
de un edificio adaptado a la
productividad del nuevo siglo.
Cuatro años después la fábrica fue ampliada por la sociedad anónima que sumaba a los empresarios Francisco Ameglio, Carlos Anselmi, Enrique Queirolo y Domingo Lanza, que produjo una cifra anual record: 3.000.000 de litros de cerveza.
En 1922 fue creada la firma Cervecerías del Uruguay, por la fusión de la Montevideana y su mayor competidora: la Uruguaya. Una asociación productiva y comercial que acumuló tres plantas fabriles que funcionaban a pleno: Entre Ríos, Asunción y Yatay, que además era un popular expendio de bebida, con dos restaurantes y un parque recreativo. En 1926 la empresa produjo 5.000.000 de litros de cerveza, con un pico de ocupación laboral para su época: 500 empleados.
 Al año siguiente fue inaugurado el Palacio de la Cerveza, y modernizado el edificio de Asunción, ambas obras del arquitecto Juan M. Delgado, pionero del Art Déco industrial, especializado en edificaciones cerveceras, quién además participó en la segunda ampliación de Entre Ríos, que por entonces ya ocupaba toda la manzana, hasta la calle Paraguay.
En 1932 fue creada Fábricas Nacionales de Cerveza, por la unión de Cervecerías del Uruguay y la Oriental de Numa Pesquera. Por entonces, la planta de Entre Ríos todavía tenía un solo piso, con galpones, y un amplio anexo utilizado para la caballada que tiraba los carros de distribución.
A la administración se ingresaba por la legendaria puerta de Entre Ríos 1066, mientras que las envasadoras ocupaban un amplio sector entre Jujuy y Santa Fe, y la expedición se realizaba en una explanada con garaje que quedaba por Paraguay.
Alrededor de aquella manzana que dominaba el paisaje del barrio hasta la avenida Agraciada, se estacionaban los carros de hielo y de cerveza, tirados a caballo, las voituretas Chevrolet de los supervisores, los Ford A y B, y los legendarios camiones White y Commer.
Frente de Cervecerías del Uruguay, c. 1900.
No fueron muchas las reformas arquitectónicas hasta 1956, cuando se construyó un primer piso donde fueron llevadas las principales áreas productivas, además de la sala de máquinas.

El proyecto del estudio de arquitectos Dallorto & Rocca, llevado a la obra en principio por el constructor Pedro Moncaut, fue continuado por la firma Cayetano Carcavallo que propuso mejoras y ampliaciones en la planta baja que desde entonces fue el área de recepción y almacenamiento de materia prima, y de expedición y distribución de bebida.
La nueva planta fue inaugurada en 1959, año de la reconversión industrial y administrativa liderada por el ingeniero Francisco Ameglio, para quien era urgente cerrar Asunción, la Oriental y Yatay: La empresa por entonces necesitaba reducir gastos y aumentar su eficiencia productiva, sobre la base de centralizar su operativa en Entre Ríos.
En la década de 1980 fueron construidos galpones y explanadas para atender una creciente cantidad de vehículos que cargaban y descargaban mercadería, y en los años siguientes se realizaron reformas en etapas, con mucho cuidado, porque el edificio original sufría los síntomas de sus ocho décadas y de la presión de una maquinaria cada vez más potente.
Planta de Cervecería Montevideana
en la calle Asunción, c. 1950.

Para comprender la complejidad de su diseño y su equilibri, hay que bajar al sótano donde las paredes de piedra ahogada tienen seis metros de profundidad y están sellada con bentonita, una arcilla que ya usaban los romanos por su eficiencia para mantener aislados los cimientos. Se trata de un aislante tan eficaz, que más de un siglo después sigue sin entrar agua a ese espacio invisible, pero fundamental para la estabilidad de la planta.
Los ladrillos eran aislados con corcho impregnado en alquitrán para mantener una temperatura baja muy estable. La piedra está sellada, y sostiene una cámara de bovedilla y losa, que funciona como acueducto aislante por donde corre el Arroyo Seco.
Cuando se renovaron las áreas administrativas y comerciales fue necesario adaptar su logística a las exigencias de un negocio global. El edificio fue puesto en valor con un criterio muy moderno y con una atractiva visión del marketing. El proyecto se cumplió en etapas que respetaron un concepto de evolución dinámica. 
−La recepción, cara visible de la empresa, fue diseñada con un original escaparate electrónico que presenta campañas publicitarias audiovisuales, de manera muy amigable. El área del maestro cervecero, ubicada en el primer piso, es de fácil acceso desde y hacia la planta industrial, y está vinculada con las oficinas de control de calidad.
Cervecería Nacional antes de 1932,
cuando se fusionó con la Oriental para
fundar Fábricas Nacionales de Cerveza.
(Archivo FNC)

En ese mismo nivel se mantuvo la sala histórica del Directorio y las principales gerencias. El sector administrativo funciona en el segundo piso transformado en un amplio open office que permite una natural conexión entre las unidades comerciales, y con las salas de reunión, donde se privilegian los sectores de marketing y ventas, por ser en su conjunto el alma del negocio.


Fábricas Nacionales de Cerveza posee tres plantas industriales y de logística. La fábrica de Montevideo está ubicada en Entre Ríos 1060, la de Minas en el kilómetro 109 de la ruta 8 y Distribución funciona en el Camino Bajo de la Petiza 5593.

Firma de los constructores de
la planta Entre Ríos de FNC en
una pared de la calle Paraguay.
28 de abril
Es la fecha elegida por la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2003 para celebrar el Día Internacional de la Seguridad y la Salud Ocupacional.

De esta agua
En 1987 fue instalada en Entre Ríos una planta de recuperación del gas carbónico que surge de la fermentación, que en 2009 fue modernizada con un vector anaeróbico que elimina todas las emanaciones, para cumplir una las más modernas exigencias ambientales. “Es parte de la responsabilidad social de una empresa que está en medio de la ciudad, pero que no molesta a los vecinos, porque no hay mal olor. El agua sale siempre limpia”, aclara el ingeniero Carlos Ghione, maestro cervecero de FNC.

−En la manzana de Entre Ríos funciona la Dirección, Administración y Ventas, además de la producción de cerveza, malta y refrescos. En la manzana de Santa Fe se encuentra el envasado de cerveza, distribución y logística.

Chimeneas de la Montevideana, c. 1910.
Cerveza en tren
La modernización de la planta de Entre Ríos corrió paralela con la llegada de muchos de nosotros. En 1959, cuando trajimos la maquinaria de Asunción y de la Oriental, hubo una notoria etapa falta de espacio, porque allí se realizaba todo, en un espacio muy concentrado. Pocos años después se le compró a AFE la media manzana de Jujuy y San Fructuoso. Era un edificio enorme, con una entrada para trenes que durante un tiempo se utilizaron para depósito y carga de cerveza; pero en algún momento se le vendió una parte a Conaprole. Lo que nos quedó luego fue canjeado a UTE, por el edificio de la calle Jujuy, ubicado enfrente, donde se colocó una planta de tratamiento de efluentes alineada con las exigencias de la Dirección Nacional de Medio Ambiente.” 
Eduardo Pellatón, técnico de Fábricas Nacionales de Cerveza y gestor del patrimonio industrial cervecero..

Chimenea
Es una obra maestra de la ingeniera aplicada a la industria, construida en 1900 en la primera planta de la Cervecería Nacional. “Es una construcción de las de antes, cuando el ducto se metía debajo de la tierra, como si fuera un edificio más. Pasan los años, pasan las tecnologías, pero su tiraje es increíble. Es una verdadera obra maestra de ingeniería”, afirma Carlos Ghione.

Un registro original de la antigua
sala de cocimiento de
la Cervecería
 Montevideana en la calle Asunción, 
última empresa que dirigió Conrado 
Niding. Los tachos fueron
trasladadas a Entre Ríos, donde
hoy son conservadas por FNC
 como piezas históricas.
Sala de cocimiento
Fue compleja la adaptación de un edificio construido en 1900 a las nuevas exigencias industriales. Hubo que hacer mucha obra para aumentar la escala donde no estaban previstas esas dimensiones. Fue muy interesante la obra para instalar una nueva sala de cocimiento. Hubo que hacer un nuevo pilotaje, pero con un problema mayor: por debajo pasa el arroyo Seco. A los tres metros de profundidad encontramos agua de una napa importante, también a los nueve metros, por lo que hubo que hacer un pilote de 18 metros, para soportar un tanque de 300 toneladas. La sala de cocimiento original tenía techo de bovedilla, por lo que hubo que meterle hormigón para armar una estructura nueva. Trabajamos con martillos para romper la loza lo menos posible, con la exigencia de que había que armar algo nuevo, pero manteniendo lo que había. Finalmente se logró: la planta fue actualizada y ahora es un espacio moderno, pronto para recibir tecnología de última generación.”
Carlos Ghione.

En la década de 1970 la antigua caballeriza de la calle General Luna fue transformada en un garaje de camiones y camionetas. 
Hasta la década de 1980 el complejo de Entre Ríos tenía dos viviendas, para técnicos y funcionarios que estaban a la orden las 24 horas del día; ambas quedaban en la esquina de Santa Fe y Jujuy. 
En la esquina de Paraguay y Entre Ríos hubo un boliche famoso, que no pertenecía a FNC, metido en el ángulo noreste de la planta industrial.
Una sola letra basta para reconocer
una marca admirada por su sabor
y calidad natural: Patricia.

Patricia, un gusto entre las sierras
La histórica planta industrial Minas, en la actualidad propiedad de Fábricas Nacionales de Cerveza, está ubicada en el kilómetro 109 de la ruta 8, a muy poco más de diez kilómetros de la capital del departamento de Lavalleja.
La construcción que recibe el agua de la cuenca del arroyo Solís Grande fue una iniciativa del banquero Luis. J. Supervielle, quien en 1935 era presidente de la Compañía Salus primera propietaria de la marca Patricia.
La obra dirigida por el ingeniero Juan Pedro Fabini fue inaugurada dos años después. Su diseño Art Déco tardío está influido por una sensibilidad modernista nacional liderada por el arquitecto Julio Vilamajó, quien además desarrolló la urbanización de Villa Serrana.
Al edificio patrimonial ubicado a la entrada del Parque Salus, se accede a través de un sendero señalado por el monumento al Puma que se eleva a tres metros de altura sobre un pedestal de ladrillos. En la base se luce un escudo de la empresa que es símbolo del trabajo y la cultura minuana.
Fachada geométrica de la fábrica
Patricia en Minas inspirada en la
 arquitectura renovadora que en la
década de 1930 lideraba Julio Vilamajó.
Para llegar ba su puerta de ingreso se transitan 200 metros pavimentados entre dos hileras de palmeras butiá que le entregan al entorno fabril una serena calidez.
Una recorrida por sus cuatro pisos describe una historia tecnológica de la producción cervecera. Allí se conservan antiguos tachos de cocimiento que permanecen en perfecta armonía con kilómetros de cañería de bronce que durante décadas fueron las venas de la fábrica.
En el piso más alto se encuentra la pileta abierta de fermentación diseñada debajo de un amplio techo curvo, calculado con precisión para que dejara caer el agua de la condensación fuera del espacio donde evolucionaba la cerveza.
A la salida de allí se ubica una amplia azotea coronada por un techo abierto, encolumnado hacia el frente, donde se alza el antiguo cartel metálico de Patricia que se divisa desde los puntos más lejanos del territorio serrano.
Camino al Parador Salus, centro gastronómico
y hotelero creado a partir del agua mineral,

refrescos de limón y naranja, y cerveza.
El complejo industrial de 2.000 hectáreas durante décadas se autoabasteció de las materias primas necesarias, excepto el lúpulo que se importaba de Europa y de Estados Unidos.
Era un sitio ideal para la producción cervecera. Los agricultores del lugar la abastecían de cebada; la forestación aportaba el combustible para las calderas, el carbón vegetal para la elaboración de gas carbónico y la madera para los casilleros.
El centro del establecimiento era legendaria Fuente del Puma de la que surge toda el agua necesaria para elaborar una cerveza reconocida por su intensa relación con la naturaleza.
El 26 de marzo de 2006 fue una fecha memorable para la fábrica minuana, aquella mañana fue inaugurada la primera línea de producción de cerveza en lata, con la presencia de Tabaré Vázquez, por entonces en su primer mandato como Presidente de la República.
La línea de producción de Minas elabora envases de aluminio en el calibre de 354 centímetros cúbicos de la marca Patricia.
Tacho de cocimiento de Minas,
patrimonio industrial y testimonio
de la antigua cervecería
uruguaya.
La fabricación de latas tiene un impacto sobre cerca del 50% del producto; es un empaque valorado por su practicidad y velocidad para el enfriamiento.
En 2010 la fábrica redujo 30% su utilización habitual de agua, luego que el año anterior se había registrado un pico elevado de consumo.
−“Minas no perdió su pertenencia con la fábrica y con su producto emblema: Patricia. Por el contrario, el minuano es Patriciero de alma, y defiende una marca que representa a todo el departamento de Lavalleja”, afirma Sergio Aguirre, minuano de nacimiento, jefe de logística de la histórica planta.
De la fuente
El agua de la Patricia rubia hace la diferencia cuando se trata de hacer una cerveza refrescante, con carácter y sabor original: en el proceso de fabricación utilizamos el líquido mineral tal como sale de la roca de la fuente del Puma.” 
Gustavo González Porley, maestro cervecero.

Imagen
−En 2006 los funcionarios Susana Poggio y Ernesto Farías, en representación del personal de la planta Minas de Fábricas Nacionales de Cerveza, fueron quienes le entregaron a Tabaré Vázquez una imagen en bronce de un trabajador cargando una lata de Patricia, cuyo significado es el esfuerzo físico más allá de las máquinas.
−El mandatario inauguró aquel año la única línea del país que elabora envases de aluminio en la presentación de 354 centímetros cúbicos. La lata es un empaque valorado por su practicidad y velocidad para el enfriamiento, que se vende en forma individual o en packs de seis o 24 unidades.

Salus
Era la diosa romana de la seguridad y el bienestar, identificada con la deidad griega Hygieia. Su templo fue construido en 302 antes de Cristo, en el centro de la ciudad-estado, y era el escenario de un sacrificio anual que se realizaba cada 5 de agosto. 
 
Parador Salus
Es un histórico centro gastronómico y hotelero creado a partir del consumo de agua mineral, refrescos de limón y naranja, y cerveza

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