lunes, 1 de noviembre de 2010

Montes del Queguay

El bosque de los ensueños

Canotaje y avistamiento de fauna
nativa en el río Queguay.
(Gabriel Rocha-Avesauco)
Durante años se creyó que el término guaraní significaba peine de agua, por la cascada que adopta esa forma, poéticamente mencionada en canciones del inolvidable sanducero Aníbal Sampayo. Así fue hasta que el guaranista paraguayo Félix de Guarania, que estuvo allí en busca de señas de identidad de su nación, aportó una nueva interpretación: “queguay es el sitio donde confluyen los ensueños”. Desde 2012 ese espacio único de “bosques, esteros, y lagunas” forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Sobre la base del fascíulo Nº 3 de la serie Áreas Protegidas del Uruguay.
Producido por Trocadero Gabinete para El País, julio de 2010.
Actualizado para el libro Uruguay Manual del Visitante 2013 (Naón & Praderi).
Diseño y concepto visual: Alejandro Sequeira
Fotos: Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)
El cauce azul bordeado
por el Rincón de Pérez.
(www.guichon.com.uy)
Al este de Paysandú, en el antiguo Rincón de los Pérez, está el área de confluencia de los ríos Queguay Grande y Queguay Chico y un conjunto de cursos afluentes: los arroyos Guayabos, Buricayupí, Sauce del Queguay, Capilla Vieja, Juncal y Ñacurutú Grande. Bañados, pajonales, lagunas, cursos fluviales, sierras basálticas, bosques de cerritos asociados, arbustales o chircales, bosques parque y pastizales no inundables. Son los recursos naturales del paisaje comprendido en una amplia zona de 41.500 hectáreas, de las cuales se protegerán poco más de 4.000.
Está ubicado a 70 kilómetros al este de Paysandú y 38 kilómetros al norte de Guichón, y hasta allí se accede por las rutas nacionales 90, 4 y 26, y por caminos vecinales. En el espacio natural viven unas mil personas, que se distribuye en pequeñas villas de no más de 15 o 20 casas (Federación, Ceballos, Gallinal, El Eucalipto, El Horno, Puntas de Buricayupí, El Chaco, Puntas de Soto), colonias y establecimientos rurales. La actividad productiva predominante es la ganadería vacuna y ovina, con un manejo de tipo extensivo. Las razas vacunas predominantes son Hereford y Normando y la ovina Corriedale. La agricultura y la forestación ocupan un área importante en franca expansión en predios el silvopastoreo.
Palmares de Paysandú.
(Guichón Info)
En ese extenso macizo boscoso, el mayor más extenso del país, vivieron las últimas comunidades originales de esta tierra: los charrúas. En toda la zona de influencia de los ríos Queguay Grande y Chico, son frecuentes los hallazgos de utensilios utilizados por las tribus que luego fueron exterminadas en un episodio oscuro de la historia uruguaya, ocurrido muy cerca de allí: la masacre de Salsipuedes. En la zona se encuentra la tapera del rancho de Melchora Cuenca, la esposa paraguaya de José Artigas que acompañó al héroe en la utopía federalista que se llamó Provincia Oriental y que tuvo su capital en la Purificación sanducera. Por detrás de la modesta vivienda, pasa el “Camino de los Indios”, que se cree fue una milenaria senda desde los Andes y que habría sido utilizada por indígenas que atravesaban el continente. En sus alrededores es notoria la presencia de conos y círculos de piedras, relacionados a culturas amerindias, aunque se desconoce su época. Uno de los hallazgos más importantes es el de un petroglifo, único en el país, que según especialistas es similar a un calendario lunar maya, con trece meses de veintiocho días.
Petroglifo con calendario lunar
maya, de trece meses de 28 días.
(Trocadero Gabinete DDiseño)
Entre mediados del siglo XIX y principios del pasado, el sendero fue utilizado como vía de tránsito de diligencias, que se apostaban en el casco de la estancia de los Pérez, los primeros propietarios legales del lugar. De la primera actividad agropecuaria en la zona quedan vestigios de muros, mangueras y cercos de piedra, construidos en la edad del cuero, luego de la introducción de la ganadería en la Banda Oriental, por inmigrantes vascos. Algunas de ellas llegan a medir diez kilómetros. Dentro de las construcciones de valor histórico-cultural se destaca la calzada Andrés Pérez, sobre el río Queguay, construida en 1893 a iniciativa de la Junta Económica Administrativa de Paysandú, realizada con bloques basálticos labrados.
Hasta allí llega el sendero interpretativo de flora y fauna, que recorre 1130 metros en el monte ribereño del Queguay Grande, se han registrado 43 especies de aves, definidas con nombre común y científico, y 23 especies de árboles como: Viraró, Quebracho Flojo, Tala, Mataojos, Chal Chal, Amarillo, Coronilla, Ceibo. Un entorno en el que aún se conservan especies animales en riesgo de extinción: patos capuchinos, garzas amarillas, capuchinos corona gris, cardenales amarillos, y los pocos aguará guazú que sobreviven en el país.
Museo de la Estancia El Ancla.
(www.guichon.com.uy)
Una referencia turística y cultural de la región es la estancia El Ancla, fundada en 1857 por Manuel Custodio Silveira, recordado en la zona como Don Maneco, un descendiente de lusitanos provenientes del Brasil, que se benefició con un reparto político entre colorados en el noreste de Paysandú, un departamento históricamente blanco. Allí se puede visitar un panteón del siglo XIX, además de un museo que funciona dentro de la construcción de estilo colonial en piedra y revoque, que preserva y expone una interesante colección con boleadoras, morteros y armas de la época, por iniciativa de su propietaria Marianela Merello.

El río Queguay o Queguay Grande es un curso de agua del departamento de Paysandú, que desemboca en el Río Uruguay después de recorrer 280 kilómetros.

El Ancla
Bienes culturales en el hogar
de Manuel Vicente Merello.
(www.montevideo.com.uy)
La histórica estancia ubicada a 20 kilómetros al norte de Guichón, en el corazón de los Montes del Queguay, es un lugar que guarda un formidable pasado. Tras llegar por ruta 4, se accede a ella transitando dos kilómetros campo traviesa. Su casco exhibe una antigua estructura colonial que ha sido reciclada, en la que se destaca la entrada, y un gran jardín con dos enormes pinos y un aljibe. Según cuenta la historia, Manuel Vicente Merello Benavente comenzó por el año 1925 a juntar piezas, armas de viejos ejércitos, restos de objetos que en poco tiempo se transformaron en verdaderas reliquias. Así le dio forma un pequeño museo que reúne fusiles, lanzas, sables, documentos de la época, condecoraciones, armas cortas, piedras, balas de cañón y un sin fin de artículos.
Marianella Merello, hija de Don Manuel, su actual propietaria, todavía cuenta un episodio histórico para la región: el desarme de un ejército, que ocurrió en Andrés Pérez. Allí, en pleno campo de batalla, quedaron restos de material bélico que fueron rescatados y son exhibidos en el museo de la estancia El Ancla.


Chajá y Cardenal Rojo, entre el
río de los ensueños y sus puentes.
(Descubriendo Uruguay)
Montes del Queguay
DEPARTAMENTO: Paysandú.
RUTA: 4 / Km. 402 / a 70 kilómetros de Paysandú y a 38 de Guichón
CÓMO LLEGAR: Desde Guichón se accede directamente por la ruta 4, cruzando el río Queguay Grande. Desde Paysandú hay dos formas: por la ruta 26 hasta el kilómetro 81, a la altura del pueblo El Eucalipto y luego caminos vecinales, o por la ruta 90 hasta Guichón y desde allí por la 4.

Almirón
Termas de Almirón, a orillas
del arroyo Guayabo Chico.
(www.guichon.com.uy)
Son las únicas termas de agua salada del país, ubicadas a cinco kilómetros de Guichón, en un paisaje de colinas onduladas, pequeños bosques destinados a la práctica de ecoturismo y arroyos para disfrutar de la pesca o el turismo aventura. Están ubicadas en a la altura del kilómetro 83.5 de la ruta 90, a cinco de la ciudad de Guichón (Paysandú) y a 395 kilómetros de Montevideo. Por ser de origen marino, poseen importantes propiedades curativas y de relajación por alcanzar los 42° C. Sus aguas brotan desde el acuífero Yaguarí, que posee características geoquímicas diferenciadas con alto contenido de sales, particularmente sulfatos y cloruros, alto tenor de calcio y medio de magnesio, apropiadas para uso medicinal por poseer cloruros, yoduros y sulfatos de tolerancia. Es incolora y su sabor es salado. Durante décadas el complejo termal también era conocido como Guayabo, por estar bañado por el arroyo Guayabo Chico.

Palmar
El escenario de la Batalla de Palmar.
(www.guichon.com.uy)
Fue una batalla librada el 15 de junio de 1838, entre las tropas gubernistas de Ignacio Oribe y Juan Antonio Lavalleja y las fuerzas de Fructuoso Rivera sublevadas contra el gobierno legítimo de Manuel Oribe. El sitio de la batalla fue el palmar cercano a Guichón. El combate fue breve y violento: duró poco más de una hora, entre las tres y las cuatro de la tarde. Terminó con una completa victoria de Rivera, apoyado por el general argentino Juan Galo de Lavalle. Tras la caía de su gobierno, Oribe se refugió en Buenos Aires, y el territorio oriental quedó en manos coloradas. Al año siguiente comenzaba la Guerra Grande.

 Guichón
La plaza central del pueblo que
impulsó el vecino Teodoro Guichón.
(Guichón Info)
Es una pequeña ciudad de 5.000 habitantes, ubicada sobre las rutas 4 y 90, a 90 kilómetros al este de Paysandú, y a unos 300 kilómetros de Montevideo, en la ladera norte de la Cuchilla de Haedo; una zona de transición entre la región Litoral–Centro y la Centro–Norte, muy próxima al límite con el departamento de Río Negro.
La localidad de Guichón se fundó el 15 de julio de 1907, vinculado primero a la existencia del ferrocarril de la empresa Midland; segundo a la iniciativa del propietario de dichas tierras don Teodoro Pedro Luis Guichón. Su zona de influencia reúne condiciones esenciales que alientan la posibilidad de un desarrollo turístico del área: un valioso patrimonio histórico y natural, incluyendo el ecosistema de bosques fluviales autóctonos más extenso del Uruguay, los Montes del Queguay. Para el turismo histórico y cultural cuenta con los solares de batallas de relevancia histórica: el Encuentro de Guayabos, Palmar y el genocidio de Salsipuedes.

Pandule y Las Flores
Son antiguas población ferroviaria ubicada entre Guichón y Piedras Coloradas, que se quedaron sin agua a causa de la forestación. Mientras los vecinos se movilizan para conseguir el vital líquido “aunque sea para la escuela”, la intendencia debe llevárselo en camiones.

Dos charrúas sanduceros
Tacuabé y Guyunusa 
Guyunusa, Tacuabé y su hija,
en el inhumano exilio de París.
(Nación Charrúa)
Fueron enviados a la capital francesa, luego del exterminio de 1832, por orden del verdugo de su raza: Fructuoso Rivera. El 8 de junio de 1833 eran examinados por primera vez por los miembros de la Academia de Ciencias Naturales Paris. De los cuatro, los más jóvenes eran Tacuabé y Guyunusa, ambos bautizados en Paysandú. 
María Micaela Guyunusa había nacido el 28 de setiembre de 1806, en un rancho de la desembocadura del río Queguay en el Uruguay, y fue bautizada con el nombre cristiano de Michaela. De ahí el subtítulo chalouá (que en la lengua charrúa significa “muchacha”) sanducera.
Michaela o Micaela era el nombre cristiano de Guyunusa, según testimonios recabados en un trabajo del antropólogo francés Paul Rivet. Guyunusa falleció por tuberculosis en el hotel Dieu, de Lyon, Francia, el 22 de julio de 1834, poco después que naciera su hija. Sus restos nunca fueron encontrados. Hay versiones que indican que habrían sido depositados en un osario común.

La pareja sanducera en el
Monumento a los Últimos Charrúas
del Prado de Montevideo.
(Trocadero Gabinete DDiseño)
Laureano Tacuavé Martínez, conocido como Tacuabé, nació el 14 de julio de 1809 y recibió la bendición católica el 8 de setiembre del mismo año en la Parroquia de San Benito de Paysandú. Era hijo legítimo de Eustaquio Tacuavé y Francisca Martínez, indios que vivieron entre la capital sanducera y la cuenca del Queguay. Tacuabé tenía 23 años cuando llegó a Francia y al igual que sus compañeros charrúas fue exhibido y obligado a trabajar en circos. Según José Joaquín Figueira, destacado investigador uruguayo sobre los charrúas llevados a Francia, también habrían cambiado el nombre de Tacuabé por el de Jean Soulassol, a quien se presentaba como “maravilloso por su fuerza maxilar y su fuerza india”. Luego de varios intentos, pudo escapar de la oprobiosa prisión con su hija.
La Cueva del Tigre que los
charrúas creían sobrenatural.
(Guichón Info)
Los otros dos charrúas sometidos a la esclavitud en Francia fueron: Senaqué, médico-brujo, viejo guerrero y favorito del jefe de la tribu, Vaimaca Perú, que enfermó en el viaje y falleció en reclusiónVaimaca Perú o Perico, antiguo cacique, lancero de Artigas, heroico soldado de la reconquista de las Misiones en 1828, traicionado y apresado en 1831, en Salsipuedes. El noble jefe que había quedado solo, poco antes de morir fue adornado con lanza y boleadoras para ofrecer un espectáculo más atractivo a los hombres, mujeres y niños que iban a observarlo como si fuera un animal. 

Los saltos del río mitológico.
(www.guichon.com.uy)
Cascadas del Queguay
Están ubicadas a la altura del kilómetro 404 de la ruta tres, a 23 kilómetros al norte de Paysandú, en la zona de desembocadura en el Uruguay; por la configuración de sus vertientes el Queguay se puede considerar hermano del Cuareim, del Arapey, del Daimán y del arroyo Negro. A poco de pasar sus aguas por debajo del puente, el salto del Queguay, una caída de pocos metros de altura, interrumpe el caudaloso tránsito de 100 kilómetros que divide el departamento desde la cuchilla de Haedo hasta la costa litoral oeste. 
La cascada se encuentra en el interior de un campo privado, al que se accede por margen derecho del río, inmediatamente al puente rutero. Para el ingreso por tierra debe allí solicitarse autorización; el lugar es apto para pasear, pasar el día, pescar y bañarse con prudencia, es necesario advertir de la peligrosidad de esas aguas. Junto al camino de ingreso un pequeño monolito de mármol recuerda que por allí pasó José Artigas en 1811, liderando el Éxodo del Pueblo Oriental.

Melchora Cuenca
Melchora Cuenca.
(Gabinete Trocadero DDiseño)
Fue una heroína paraguaya nacida en Asunción, lancera de Artigas y esposa del héroe uruguayo, que estuvo a su lado en el campamento de Purificación, entre los años 1815 y 1819. Tuvo dos hijos con el prócer oriental: Santiago, nacido en 1816, y María, nacida en 1819. Cuando Artigas se refugió en Paraguay, en 1820, fue a encontrarse con él en Mandisoví, para acompañarlo, pero el caudillo se rehusó, sin que se sepan las razones.
La separación dejó un profundo dolor en el alma de Melchora, que se sintió traicionada y presa del deshonor, y seguramente vivió llena de amargura el resto de su vida, en un rancho a orillas del río Queguay. En 1825, luego del desembarco en la Agraciada, se intensificó la vigilancia de los brasileños sobre la brava mujer, a quien consideraban una figura muy peligrosa; pero se salvó gracias a la protección de Bernardina Fragoso, esposa de Fructoso Rivera.
Vestigios de la tapera de Melchora.
(www.guichon.com.uy)
Finalmente, Santiago quedaría bajo la tutela del ahora General y primer Presidente de la República, Rivera, en 1832, agregado a su escolta. Santiago ganó las jinetas de Sargento 1º en la 2ª Compañía de Guardias Nacionales de Montevideo. En 1828, los Rivera intentaron también hacerse cargo de María pero Melchora se negó, por ser el único recuerdo que le quedaba de Artigas. En 1832, siendo ya presidente, Don Frutos se quedó con la tutela de Santiago. Melchora se casó con el correntino José Cázeres, y siguió viviendo en el Queguay hasta 1846 con su hija y nietos, cuando viajó a Concordia para reencontrarse con Santiago.

Cueva del Tigre
Cueva del Tigre.
(Guichón Info)
La mayor colonia de murciélagos de la región habita en el interior del cerro San Patricio, una mínima elevación menor a cien metros, desde donde se divisa la confluencia del Queguay Grande con el Chico. La gruta es mencionada como un inaccesible refugio de los charrúas perseguidos por orden de Fructuoso Rivera. Allí también solía esconderse, años después, el legendario matrero Santos Díaz, a quien la policía jamás pudo capturar y que inspira una canción popular escrita por el poeta sanducero Fernando Urruty.


Salsipuedes
Cabalgata criolla a Salsipuedes.
(Nación Charrúa)
Fue el ataque de tropas gubernamentales, al mando de Bernabé Rivera, contra charrúas, a orillas del arroyo Salsipuedes, afluente del Río Negro. En la emboscada del 11 de abril de 1831, murieron 40 indígenas y más de 300 habrían sido tomados prisioneros.
La orden de exterminio fue dada por el presidente Fructuoso Rivera, quien había establecido buenas relaciones con algunos caciques en la época de los combates por la independencia, y también gozaba de popularidad y adhesión
entre los indígenas. Rivera convocó a los principales caciques charrúas, Polidoro, Rondeau, Brown, Juan Pedro y Venado, junto con todas sus tribus, a una reunión a realizarse en un bucle o potrero formado por el arroyo Salsipuedes, diciéndoles que el ejército los necesitaba para cuidar las fronteras del Estado.
Cementerio charrúa en
los Montes del Queguay.
(www.guichon.com.uy)
Según los relatos, agasajados y emborrachados, fueron atacados por una tropa de 1.200 hombres al mando de Bernabé Rivera. Se dice que el propio Fructuoso Rivera habría dado la señal de iniciar el ataque, haciendo fuego sobre el cacique Venado, luego de pedirle que le entregara su cuchillo para picar tabaco.
Los prisioneros fueron trasladados a pie hasta Montevideo. La mayor parte de ellos, fundamentalmente mujeres y niños, quedaron a cargo de familias
que los esclavizaron. Algunos caciques, Vaymaca Perú, Tacuabé, Senaqué y Guyunusa, fueron vendidos a un francés llamado François de Curel, quien los trasladó a París donde fueron exhibidos como ejemplares exóticos de
América. Todos ellos murieron en cautiverio, excepto Tacuabé que logró huir llevándose al hijo que su mujer dio a luz, sin que nunca más se supiera de él.

Betum artasam baquiu, La Tuna
Memorial de Salsipuedes,
Betum artasam baquiu La Tuna
(www.guichon.com.uy)
Es una escultura del artista plástico guichonense, Juan Carlos Ualde, inaugurada en 2003 en el camino entre Queguay y Salsipuedes. La obra es un homenaje a los charrúas que fueron ejecutados a orillas del arroyo tacuaremboense. Está inspirada en una descripción realizada por el cacique Laureano Tacuabé, sobreviviente de Salsipuedes, en una carta enviada desde Francia, donde fue llevado como una rareza. Su forma también evoca la dignidad y el coraje de Melchora Cuenca. Cada año, se realizan encuentros y caballadas de vecinos para visitar el monumento. 

Habitantes del Queguay
Guacamayo Azul (Anodorhynchus glaucus)

Se puede considerar extinta no solamente en Uruguay, sino también en toda su área de distribución: Brasil, Argentina y Paraguay. Los últimos registros de este loro son justamente en Uruguay, al sur de Bella Unión en 1951, y otro registro, dudoso, en el estado brasileño de Paraná, en 1960. Hasta mediados del, siglo pasado abundaba en el entonces llamado Rincón de los Pérez, por su el monte parque su hábitat típico, en especial si existen palmares yatay.

Cardenal Amarillo (Gubernatrix cristata)
Sin dudas, es la especie que en Uruguay sobre el riesgo de extinción más próximo, a causa de su caza como ave de jaula y la destrucción de los algarrobales, su hábitat principal. Con la colaboración de Neotropical Bird Club (Inglaterra) se ha podido relevar los departamentos de Río Negro, Salto y Paysandú; todavía es relativamente fácil encontrarlo en el monte nativo de la cuenca del Queguay.

Capuchino Pecho Blanco (Sporophila palustris)
Es una especie poco común en Uruguay. Llega a finales de octubre y permanece hasta febrero o marzo. Habita y nidifica en los bañados del Rocha y también, en el litoral desde Artigas hasta Paysandú. La causa más directa de la desaparición de la especie parece ser la caza ilegal, sobre todo en los departamentos del litoral, lo que sucede también en Rocha. La segunda amenaza que debe soportar este capuchino es la destrucción de los pastizales y bañados.

Capuchino Corona Gris (Sporophila cinnamomea)
Especie característica de los Montes del Queguay, que llega a mediados de octubre y permanece hasta febrero o marzo. Ha sido observado que corre peligro de su extinción en 40 áreas de pastizal de Paysandú y Río Negro; no obstante en la cuenca del Queguay mantiene una buena presencia. La destrucción de su hábitat, el pastizal, es la principal amenaza, aunque también a esta especie la afecta la caza para ser ave de jaula.

Pato capuchino (Anas versicolor)
Es una especie de ave anseriforme de la familia Anatidae propia de América del Sur. Su distribución geográfica comprende las regiones puneñas de Perú, Bolivia y norte de Chile. Otras poblaciones se encuentran presentes desde el extremo sur del continente hasta el centro de Chile, norte de Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y sur de Brasil. Se encuentra presente también en las islas Malvinas.
Habitante inmemorial de los Montes del Queguay, donde muy probablemente fue traído por viajeros incas o de otras culturas sudamericanas que transitaban el “Camino del Indio” que orilla el río sanducero. Puede vivir en lagos y ríos de las elevaciones andinas o en lagunas y lagos con poca vegetación. Pone de siete a diecinueve huevos. La incubación tarda 25 días. Se alimenta de semillas y de plantas acuáticas. Complementa su dieta con pequeños invertebrados, artrópodos e insectos.

Garza amarilla (Syrigma sibilatrix)
También llamda Garza Silbadora o Chiflón por su característico silbido que emite en vuelo, es un ave común en todo el Uruguay. Habita ambientes acuáticos, aunque se la observa frecuentemente en pleno campo abierto, y también cerca de las áreas urbanas. Se alimenta de peces, batracios, reptiles, insectos y pequeños mamíferos.

Aguará Guazú (Chrysocyon brachyurus)
Es una especie en serio peligro de extinción, otrora muy presente en los Montes del Queguay. Su nombre guaraní significa zorro grande. Es un cánido autóctono, el mayor de la región, de las espesuras y pastizales del Chaco, así como la cuenca del los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay. Se lo conoce también como lobo de crín, lobo de los esteros o lobo colorado. Es inofensivo para el hombre y el ganado; sin embargo, la ocupación de su hábitat y la caza lo han reducido a zonas aisladas. Aunque en la actualidad se lo encuentra ocasionalmente en zonas selváticas, prefiere las praderas y los pastizales en zonas inundables. Pese a su denso pelaje, está adaptado a las regiones subtropicales. Por unos años fue considerado extinto en Uruguay pero en 2007 se dio un registro en el departamento de Cerro Largo.

Palmera yatay (Butia yatay)
Palmera Yatay en el paisaje
cotidiano del Queguay.
(www.guichon.com.uy)
Es una planta de la familia de las Arecaceae, nativa de Uruguay, el sur de Brasil y el noreste argentino, sumamente longeva, caracterizada por formar grandes palmares. En Queguay y otras zonas ha comenzado a desaparecer, al principio por la deforestación de tierras para el cultivo, y ahora sustituida por eucalyptos. Mide hasta doce metros de altura, tiene hojas pinnadas, con 140 hojuelas espinadas, de color verde ligeramente azulado, de hasta dos metros de largo. Sus flores forman inflorescencias de color amarillo; su fruto aovado y arracimado, de color anaranjado, es comestible y sirve para elaborar el licor yatay. Las palmeras de Queguay son distintas a las de Rocha, un poco más bajas y corpulentas. Fueron plantadas, muy probablemente, por indios nómades y su semilla transportada a buena parte de la región por el extinguido guacamayo azul.

Mburucuyá (Passi flora coerulea)
También llamada Pasionaria, es una planta representante de nuestra flora autóctona, muy presente en los Montes del Queguay. Es trepadora, pertenece a la familia de las pasifloráceas de tallos trepadores y leñosos, tiene brotes tiernos rojizos, hojas alternas, trilobadas, verde oscuras. Es especialmente conocida por sus hermosas y extrañas flores, que crecen solitariamente de entre la humilde enredadera. Su diseño a despertado en la tradición popular inspiración para las más diversas leyendas. Passiflora deriva del latín passio (pasión) y floris (flor); y fue el nombre que los Jesuitas españoles le dieron a la ya conocida por los guaraníes como mburucuyá, al ver una semejanza entre los elementos de la flor y diversos instrumentos de la Pasión de Cristo: la corona floral representaría la corona de espinas, los estambres las cinco llagas, el pistilo la cruz, los estigmas los tres clavos y las brácteas a la Santísima Trinidad.

Algarrobo (Ceratonia siliqua)
Algarrobal del Rincón de Pérez.
(www.guichon.com.uy)
Es un árbol de la familia de las fabáceas, originario de la zona mediterránea de Europa, que a principios y mediado del siglo pasado fue plantado en el litoral norte. El algarrobo alcanza quince metros de altura y es de follaje perenne. Tiene hojas bipinnadas de color verde oscuro y flores pequeñas, rojas y apétalas. El fruto la algarroba es una vaina coriácea de color castaño oscuro, que contiene una pulpa gomosa de sabor dulce y agradable que rodea las semillas. Las vainas son comestibles y se usan como forraje. Con su fruto, es posible preparar un sucedáneo del chocolate llamado carob, muy utilizado en alimentos dietéticos. La presencia de este árbol tiene continuidad en una franja que sigue el curso del río Uruguay. La penetración hacia el este se hace en las cuencas del río Daymán y principalmente en el río Queguay donde se localizan montes extensos y densos. Al sur del Queguay hay núcleos de algarrobos y entre el arroyo Calden y arroyo San Francisco Chico y San Francisco Grande, hay montes de mediana densidad, que se prolongan hasta Nuevo Paysandú, para llegar, siguiendo la costa, a las playas El Chorro y Callejas, de la capital sanducera.

Carlos Urruty, docente y guía de naturaleza de Guichón
Eco-turismo y producción responsable
Carlos Urruty.
(Grupo Creativos
de Guichón)
 Cabalgar, hacer canotaje o pescar en el río Queguay. Disfrutar de travesías, safaris fotográficos, recorridos en 4x4, visitar estancias y pequeños establecimientos agropecuarios donde se desarrolla una producción responsable alineada con las exigencias de un área protegida. Son las actividades eco-turísticas impulsadas por dos instituciones locales: Agrupación Creativos y el Club Queguay Canoas. Urruty es profesor de dibujo y tecnología de la Escuela Técnica y Agraria de Guichón y responsable del emprendimiento Turismo Aventura.

-El Grupo Creativos de Guichón y el Club Queguay Canoas, han sido verdaderos artífices de la iniciativa a favor del ingreso del antiguo Rincón de los Pérez al SNAP. ¿Cómo fue ese trabajo?
-Fue largo, es largo, pero muy apasionante. Ambas instituciones son complementarias entre sí. La Agrupación Creativos investiga el patrimonio histórico cultural y ambiental, y el Queguay Canoas, fundado el 22 de setiembre de 1988, se dedica a la promoción de los deportes asociados a la naturaleza, en especial el canotaje y la difusión del turismo natural. Es uno de los impulsores de que el área protegida “Rincón de Pérez” y “Montes del Queguay” ingrese al Sistema nacional de Áreas Protegidas. También participamos en un emprendimiento local, Turismo Aventura, que organiza y brinda servicios de guía en los circuitos históricos y de naturaleza, poniendo en práctica una estrategia de difusión de nuestro patrimonio. Guichón y Queguay son sitios que poseen historias sorprendentes.

Canoas y aventureros.
(Grupo Creativo de Guichón)
-¿Cuál es la tarea concreta?
-Tenemos una propuesta de naturaleza y otra cultural: cabalgata, canotaje, pesca, safaris fotográficos, avistamiento de aves, y visita a sitios históricos. El objetivo es el desarrollo local y crear posibilidades para jóvenes del medio, utilizando los recursos naturales con un uso responsable y su sostenibilidad. En el predio de Julio Menegazzi, a orillas de un humedal, existe un mirador para avistamiento de aves, donde se pueden apreciar varias especies: chajá, cigüeña, caracolero, coscoroba, cuervillo, entre tantas. Menegazzi es un pequeño productor ganadero arrendatario del Instituto Nacional de Colonización, comprometido con el eco-turismo, que además tiene en ejecución un proyecto del Programa de Producción Responsable del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que apunta a un mejor abastecimiento y distribución del agua, la limpieza del monte parque nativo, el cercado del humedal para su mejor manejo y conservación y el mejoramiento de pasturas naturales.

La Calzada de Pérez es una
construcción de 1893 por
donde se cruza el Queguay.
(Descubriendo Uruguay)
-Es un turismo cultural, histórico, natural y también humanista.
-De eso se trata. Tenemos el caso de la familia Muzzini Sosa, que ordeña aproximadamente unas 30 vacas normando, alimentadas en base a pasturas naturales, obteniendo una producción diaria de 150 litros de leche. La familia comparte su actividad laboral con los visitantes, y autorizó a que en un predio que ocupan se so construya el destacamento de guardaparques y baño seco del área protegida. Otro proyecto comunitario se desarrolla con apoyo de la Sociedad de Fomento Rural Colonia Juan Gutiérrez. Se trabaja en la creación de un muelle de acceso al circuito acuático sobre la laguna del Amarillo, un mirador elevado a orillas de la laguna de los Pájaros, una pasarela de acceso y mirador de aves sobre el humedal del rincón de Pérez.

Hace más de seis décadas que los vecinos de Guichón proponen preservar la cuenca del Queguay
La tierra protegida
Jóvenes arqueólogos en la
tapera de Melchora Cuenca.
(Guichón Info)
Fueron guichoneses, reunidos en 1949, quienes propusieron por primera vez declarar Área Protegida al paraje conocido como Rincón de Andrés Pérez. Cuatro décadas después, y luego de estudios ambientales nacionales e internacionales, en 1991, los montes del Queguay y sus esteros ribereños fueron declarados área de interés para integrar un futuro Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
 En 1994 la zona definida como “bosques indígenas, esteros y lagunas circundantes a la confluencia de los ríos Queguay Grande y Queguay Chico, así como la extensión aguas debajo de dichos ríos”, fue reconocida como área de protección y reserva ecológica establecida por la Ley N°16.462, art. 116 literal F del 11/ 01/ 94.En el 2006, la Agrupación Creativos de Guichón, en conjunto en las organizaciones no gubernamentales Centro Uruguayo de Tecnologías Apropiadas (CEUTA), Asociación Conservacionista Uruguaya de Ornitología (ACUO) y la Intendencia Municipal de Paysandú, propusieron a la Dirección Nacional de Medio Ambiente el ingreso de los Montes del Queguay al Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
El interior de la Cueva del Tigre es
un amable hogar de losmurciélagos.
(Guichón Info)
Al año siguiente se constituyó el “Plenario y Unidad Ejecutiva del área protegida”, que recopiló la información necesaria para redactar un borrador de proyecto. Fue una iniciativa compartida por la Sociedad de Fomento Rural Colonia Juan Gutiérrez, la Intendencia de Paysandú, Agrupación Creativos, Club Queguay Canoas, Instituto Nacional de Colonización, Proyecto Producción Responsable del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca, Facultad de Agronomía y representantes de los predios privados de la zona.
En diciembre de 2009, fue presentada a la Dirección Nacional de Medio Ambiente, que desde entonces puso a consideración de la ciudadanía, para recibir aportes y observaciones, correspondiente a la muy probable nominación como “Área Protegida con recursos manejados”.

Singularidad, diversidad, heterogeneidad
La ruta del río de los ensueños.
(Guichón Info)
El primer argumento técnico a favor de su inclusión al SNAP señala que la zona cuenta con atributos que le confieren un alto interés desde el punto de vista de la conservación, incluyendo entre otros, alta diversidad, rareza, carácter relictual, singularidad y calidad estética”.
El área Rincón de Pérez y montes del Queguay constituye una extensa planicie de inundación formada en la confluencia de dos ríos. “Funcionalmente cumple un importante rol de regulación del régimen hídrico en la porción baja de la cuenca hídrica, una zona caracterizada por actividades intensivas en el uso del suelo. La alteración o degradación de esta área generaría cambios importantes en la ocurrencia de eventos de inundación en la zona de desembocadura del Queguay en el río Uruguay”.
 Allí están representados diferentes ecosistemas en forma integrada. “La gran diversidad de ambientes es el resultado de procesos de acumulación, sedimentación, edafización, la dinámica de la red hidrográfica y las inundaciones periódicas. Todo esto, hacen del área una zona de una gran heterogeneidad de ecosistemas”.

Objetivos
Protegiendo su territorio
al ritmo de la bicicleta.
(Guichón Info)
Son ocho, y fueron propuestos en acuerdo entre la Dirección Nacional de Medio Ambiente con instituciones y vecinos, para el ingreso de los Montes del Queguay al SNAP.
1. Conservar las características y dinámica natural del paisaje, y los servicios ecosistémicos que brindan la planicie de inundación del río Queguay y los ecosistemas asociados.
2. Proteger uno de los macizos boscosos más grandes del país y restaurar sus características ecológicas.
3. Conservar y restaurar ecosistemas relictuales, raros y funcionalmente importantes, y sitios con alto valor ecológico, incluyendo pastizales, zonas inundables y bosques parque y de cerritos.
4. Proteger las poblaciones de especies de interés para la conservación presentes en el área.
La cachimba de Melchora Cuenca.
(Guichón Info)
5. Promover el desarrollo social y económico del área y la región de influencia, impulsando actividades turísticas sustentables y prácticas productivas que tiendan a disminuir la presión sobre la planicie de inundación y los ecosistemas asociados, y al uso sustentable de los recursos naturales.
6. Promover el desarrollo de líneas de investigación interdisciplinarias y estudios sobre ecología de bosque y dinámica fluvial, usos productivos sostenibles, y manejo de recursos naturales.
7. Rescatar, proteger, investigar y difundir los elementos del patrimonio histórico y arqueológico del área, y las manifestaciones culturales propias del área.
8. Propiciar la educación ambiental, y promover el conocimiento y divulgación de los valores naturales y culturales del área.

Caranchos en el Queguay.
(Aves del Uruguay)
AGRADECIMIENTOS
Ing. Agr. Daniel Jaso (director del Parque Nacional Esteros de Farrapos e Islas del Río Uruguay), Ing. Agr. Mercedes Figari (Departamento de Ciencias Sociales de la Estación Experimental Mario Alberto Cassinoni de Facultad de Agronomía), Prof. Carlos Urruty (Club Queguay Canoas y Grupo Creativos), Dra. Susana González (Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable), Mario Trindade (director del Museo de Salto), Laura Modernell (SNAP).