jueves, 4 de mayo de 2017

La Cumparsita cumple cien años. Sitios e historias de un patrimonio musical de la humanidad

El tango del siglo


Portada de la 
primera partitura.
(Archivo Infantozzi)
Si el tango es un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad compartido por uruguayos y argentinos, su emblema cultural fue creado por un estudiante de no más de veinte años: Gerardo Hernán Matos Rodríguez. Al principio fue confundida con una marcha estudiantil dedicada a un grupo de universitarios que se llamaban a sí mismos La Cumparsa, pero La Cumparsita nació tango. No fue concebida entre los adoquines de los suburbios arrabaleros, sino en las mesas de los bares intelectuales donde se reunía la jeunesse dorée, la juventud dorada uruguaya de principios del siglo pasadoEl Himno de los Tangos fue estrenado oficialmente el 19 de abril de 1917 en el antiguo café La Giralda, ubicado donde hoy está el Palacio Salvo, ícono arquitectónico de Montevideo.

Sobre la base del artículo publicado en el fascículo Nº 5 de la serie Inventos Uruguayos (Trocadero Gabinete DDiseño para el diario El País, setiembre de 2011), actualizado en 2017 por los cien años de su estreno en Montevideo.

La Cumparsita es un himno rioplatense que admira el mundoUna obra maestra del tango instrumental concebida en una vieja casona de la Ciudad Vieja, hoy demolida, y estrenada sin mayores pretensiones en el desaparecido Café La Giralda. Gerardo Matos Rodríguez compuso su obra magistral, estando enfermo de tuberculosis. Temeroso de olvidar la melodía, nacida en una noche de fiebre e inspiración, le pidió a su hermana a su hermana Ofelia que sabía interpretar el piano, que al día siguiente observara la posición de sus dedos en un teclado de cartón y que escribiera las notas en un cuaderno. “¡Esto que me hiciste escribir es un tango!”, habría dicho ella indignada cuando el joven compositor silbó la melodía completa. Era una música de bajos fondos, prohibida para una señorita de aquel tiempo.
Fachada de la vieja Giralda donde
se estrenó La Cumparsita.
–A menudo La Cumparsita es asociada con el carnaval y se dice que nació como marcha carnavalera. Esto es un error. La confusión se debe a su nombre, que alude al de la comparsa de la "FEU del ‘17", la Federación de los Estudiantes del Uruguay, muy distinta a la FEUU actual (Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay). Aquel era un club social que convocaba también a los bachilleres. “La Cumparsita nació y vive como tango. Quizás el más famoso de todos los tangos y, sin duda alguna, el más difundido en todo el mundo”, afirma Rosario Infantozzi, sobrina nieta y biógrafa de Matos Rodríguez. 

La Cumparsita, documental de Rosario Infantozzi, codirigido con Pepe Infantozzi (Montevideo, 2015):
https://www.youtube.com/watch?v=zKU-uv0lDLQ

Gerardo Hernán
Matos Rodríguez.
Becho
–Es el memorable apodo de Gerardo Hernán Matos Rodríguez, pianista y compositor montevideano, nacido el 18 de marzo de 1897, hijo de Emilio Matos y Edelmira Rodríguez Estevan. Su padre se había formado en contabilidad cuando vivió en Europa y de regreso trabajó en prestigiosas firmas comerciales de la capital uruguaya. 
La vida familiar cambió cuando le ofrecieron la tarea de tenedor de libros en el famoso cabaret Moulin Rougde la calle Andes del que fue administrador y encargado, se comenta que aquel fue el principio del fin del matrimonio Matos–Rodríguez Estevan.
–En la intimidad Gerardo era Becho, y su hermana Ofelia era Becha, seudónimos que les vinculaban con toda naturalidad y que los acompañaron por siempre.
El “Himno de los tangos” fue estrenado en el café La Giralda, el 19 de abril de 1917, por la orquesta típica del director porteño Roberto Firpo, y su primera grabación fue realizada el mismo año en los estudios de RCA Víctor, con el pianista Alberto Alonso y el bandoneonista Minotto Di Cicco.
–Becho vendió su obra a la editorial Breyer de Buenos Aires, por 50 pesos oro (dicen que se los jugó todos en Maroñas, esa misma tarde) y la cesión de 50 ejemplares en papel.
–Como era menor de edad para realizar aquella transacción, en 1923 fue declarada ilegal, una decisión judicial que le permitió reclamar y recuperar los derechos por gestión de sus amigos Enrique Delfino, Emilio Fresedo, Juan Carlos Bazán, Luis Catalán, José de Grandis, Enrique Carrera Sotelo y otros miembros de la Asociación Argentina de Autores y Compositores de Música.
–En 1931, cuando vivía entre Buenos Aires y París, y mientras era cónsul uruguayo en Alemania, colaboró en la musicalización de la película Luces de Buenos Aires, filmada en la localidad francesa de Joinville-le-Pont, con el papel protagónico de Carlos Gardel. También concibió temas para piezas teatrales estrenadas en la capital argentina: El Gran Circo Rivolta, de Manuel Romero, entre tantas.
Piano de Matos Rodríguez.
(Museo de AGADU)
–Más tarde dirigió fugazmente su propia orquesta típica en Montevideo, donde compuso la música de su tango preferido: Che papusa, oí, con letra del argentino Enrique Cadícamo. Otras obras célebres de Matos Rodríguez: Son gruposYo tuve una noviaCuando bronca el temporalHablamePobre corazónHaceme caso a míCanto por no llorarRosa resecaBotija lindaEl pescadorTe fuiste, ¡ja, ja!Adiós ArgentinaMi provincianaLa milonga azulDale celosRaspailMocositaLa muchacha del circoSan TelmoFue arreglador musical de los letristas Enrique Cadícamo, Victor Soliño, Juan B. A. Reyes, Manuel Romero, y del poeta nativista Fernán Silva Valdés con quien realizó la emotiva serie Canciones Montevideanas, a la que pertenece Margarita punzó.

–La Cumparsita, versión original del maestro Roberto Firpo, acompañado por Alberto Alonso y Minotto di Cicco (1917):
https://www.youtube.com/watch?v=zi9NaRv4Rwk

El Himno de los Tangos en interpretación instrumental de la orquesta de Juan D'Arienzo, para la mayoría la mejor (1961):
https://www.youtube.com/watch?v=LHOgQQ_D3EY

Si supieras
Partitura realizada por 
el sello Ricordi,
histórico propietario 

de la notable obra.
La Cumparsita provocó uno de los mayores conflictos judiciales por autoría de un tema musical entre uruguayos y argentinos. En 1924 los porteños Pascual Contursi y Enrique Pedro Maroni le pusieron letra a un tango de la Guardia Vieja, y lo llamaron Si supieras, que cantó Carlos Gardel. Cuando Matos Rodríguez se enteró, lo consideró una traición y lo prohibió, pero la voz de El Mago por entonces era cada vez más popular y su interpretación del tema cruzó todas las fronteras y adquirió fama en París.
Si Supieras por Carlos Gardel:
https://www.youtube.com/watch?v=uGzcW95Mj30
–Dos años más tarde, Becho escribió su propia letra y la registró en la Biblioteca Argentina para sustituir la versión de los argentinos. Gardel le había ofrecido destruir la placa con la grabación con la primera letra y grabarla de nuevo con la suya pero fue imposible porque estaba impuesta en el mundo.
Matos Rodríguez viajó más de una vez a Europa, residió un tiempo en Buenos Aires, gozó de las mieles del éxito de La Cumparsita y de la bohemia de entonces, como si su vida fuera guiada por la letra de un tango era un mujeriego incorregible.
–En 1941, Enrique Maroni y la viuda de Contursi le entablaron juicio a Becho para poder cobrar derechos por Si supieras, las estrofas que habían escrito sin permiso.
–Matos Rodríguez decía por entonces: "si creen que La Cumparsita es famosa por la letra, ¡que toquen la letra sola!”
–De regreso en Uruguay adquirió una chacra a orillas del río San José donde fundó el Haras Matos Rodríguez cuyos colores señalaban su fanatismo por el Club Nacional de Footballchaquetilla blanca con estrellas azules y mangas y gorra rojas.
También fue propietario de una vivienda ubicada entre las calles Nueva York y Yaguarón. barrio de la Aguada. Allí falleció en el 25 de abril de 1948, sin haber ganado el juicio que según allegados acabó con su vida y que terminó con un laudo arbitral de Francisco Canaro que la hermana de Becho aceptó como su representante.
La finca fue rescatada del olvido por el exfutbolista Luis Garisto que abrió La Casa de Becho, un sitio por años emblema de la cultura popular y la mejor bohemia montevideana, en la actualidad cerrado.
La Cumparsita fue cantada por los más célebres cantores rioplatenses, entre tantos, Julio Sosa en su mejor etapa interpretativa, pero la letra pasó sin pena ni gloria, a tal punto que El Himno de los Tangos es considerado una obra maestra instrumental y la preferida por los bailarines de todo el mundo.
Si supieras por Julio Sosa, con el bandoneonista Leopoldo Federico (1963):
https://www.youtube.com/watch?v=5kcMMoTf4B8

La foto más difundida 
de Matos Rodríguez.
Yo, Matos Rodríguez
“Creo que nunca pude hacer otro tango igual... Más adelante compuse otros tangos y otras músicas, algunos quizás mejores que el primero. Pero éste encierra un mundo de ilusiones y de tristezas, de sueños y de nostalgias que sólo se viven a los veinte años. Fue un momento mágico. Y mágico fue su destino. ¡Cuántos misterios en torno a él, cuántos pleitos! Ríos de tinta y kilómetros de papel se ha utilizado para enaltecerlo o hacerlo pedazos.”
Rosario Infantozzi Durán, sobrina nieta de Becho, en su libro Yo, Matos Rodríguez

Becho sólo compuso tres tangos de la Guardia Vieja: La Cumparsita, Rapail y Nacional For Ever. Sus otras obras fueron creadas en la época del tango canción.

Firpo
Otra imagen clásica del
autor de La Cumparsita.
"Quiso el destino que el director y pianista Roberto Firpo, el 19 de abril de 1917 estuviera tocando con su cuarteto –Agesilao Ferrazzano y Cayetano Puglisi en los violines y Juan Bautista Deambroggio Bachicha en el bandoneón en el Café La Giralda, y a él le llevaron los amigos de Matos la partitura, garabateada, sobre papel pentagramado, por Carlos Warren, con la esperanza de que el autor de El Amanecer la incluyera en su repertorio. Así lo hizo Firpo, no sin agregarle un contracanto de violín que ponía cierta atmósfera melancólica a los compases lucubrados por el autor."
Del blog del investigador argentino Daniel Alberto Chiarenza


–El 3 de mayo de 1914, en una vieja casa, hoy demolida, sede de la Asociación de los Estudiantes de Medicina, ubicada en la calle Ituzaingó 1282, casi Buenos Aires, se reunió Matos Rodríguez por primera vez con sus amigos del grupo La Cumparsa.

Las primeras notas del
"Tango de los tangos"
.
Una cumparsita
–"Becho y sus compañeros estudiantes frecuentaban un negocio conocido como Vaquería del Parque (una lechería, quizá) donde había un mozo italiano del sur y como iban muy seguido a ese lugar, había gente de plata y le daban propina, ese mozo decía 'hay viene la cumparsita' y de allí el título. Técnicamente es una porquería, pero ¡qué lindo es!"
Evocación del investigador Roberto Selles en su ensayo Tango Argentino 

–La Cumparsita tiene varias letras en español, además de 14 en japonés, en ingles, francés, alemán, italiano, portugués. 


Afiche de la película española
realizada en 1961
por Enrique Carreras.
Bachilleres
"A mis estimados amigos y compañeros los Bachilleres: Andrés Suárez, Arturo Carcavallo, Arístides Lupinacci, Alberto Martínez, Alfredo Martínez, Carlos Martínez,  Eduardo Martínez, Augusto Martínez, Carlos Castelar,  Enrique Berget, Asdrúbal Casas, Aníbal Casas, José Lourido, Mario Bordabehere, Miguel Marsiglia, Juan Bianchi, Gerardo Bianchi, Alfredo Berta, Alberto Tusso, Walter Correa Luna, Julio Travella, Alfredo Fabiani, Menotti Crotogini, Raúl Netto, Rogelio Naguil, Alfredo San Román, Roberto Introini,  Domingo López, César Seoane y César Bergallo."
Dedicatoria de Gerardo Matos Rodríguez a sus amigos y compañeros estudiantes de La Cumparsa de la FEU, escrita en la partitura original.

–"Es un verdadero fenómeno, que acaso no necesita muchas palabras para explicarlo, porque emana del corazón de las multitudes que se sintieron tocadas por la sencilla y prístina textura de su melodía."
Juan Carlos Legido en su libro La orilla oriental del tango

Ferrer
Becho firmando
una partitura.
"La Cumparsita ha sido objeto de toda clase de ornatos, producto muchas veces de las ejecuciones 'a la parrilla': contracantos, pasajes contrapunteados y variaciones de la más diversa invención. Algunos de estos aditamentos han sido, por así decir, institucionalizados; tal lo que ocurre por ejemplo con la variación para bandoneones ideada por Luis Moresco alrededor de 1930."
Horacio Ferrer, en El Libro del Tango

"La Cumparsita es el peor de todos los tangos... de los más espantosamente pobres del mundo, pero tiene una magia inexplicable."
Astor Piazzolla, en una visita a Montevideo

Ateniense
–Matos Rodríguez fue integrante de la recordada Troupe Ateniense, un histórico conjunto carnavalero, que recorría teatros y escenarios en lo que ellos denominaban “Cuatro estaciones”, en especial en primavera. Compartió el escenario con grandes nombres del tango y del carnaval uruguayo: Víctor Soliño, Ramón Loro Collazo, y su hermano Juan Antonio, y los hermanos Raúl y Roberto Fontaina.

Nacional For Ever
–Es el título del tango que Gerardo Matos Rodríguez escribió en homenaje a los campeones de la Copa Uruguaya 1917, conseguida en propiedad, era reconocida su admiración y amistad con Andrés Mazzali, Héctor El Mago Scarone, José Leandro Maravilla Negra Andrade, Pedro Perucho Petrone, Héctor Manco Castro, Pedro Vasco Cea, principales figuras del equipo de sus amores, luego campeones olímpicos con la selección uruguaya en París 1924 y Ámsterdam 1928.
“Aquí llega un tricolor…”, era una de sus frases preferidas para presentarse en rueda de amigos. Según consta en actas del Club Nacional de Football en 1925 se postuló como gerente de la institución, cargo que finalmente no consiguió.

Disputa en Sevilla
Becho con su amigo
inseparable: el piano.
–El periodista Antonio Mercader, catalán de nacimiento y uruguayo por opción, era ministro de Educación y Cultura cuando se realizó la Feria Mundial de Sevilla 1992. Como titular de la delegación de su país protestó, oficialmente, cuando Argentina presentó a La Cumparsita como su exclusivo patrimonio musical. 
–Mercader recuerda el episodio con inocultable emoción. “Quedamos helados, cuando vimos que el stand argentino tenía un gran espectáculo en base a nuestra Cumparsita, como el más porteño de los tangos. En ese momento tuve que decidir que hacíamos. No me quedó otra alternativa. Como ministro de Educación y jefe de la delegación uruguaya, protesté indignado ante mis colegas argentinos y ante las autoridades de la Feria. Finalmente, luego de idas y venidas, y alguna que otra calentura, conseguimos una declaración pública de que La Cumparsita es una obra creada por un compositor uruguayo que representa al tango rioplatense y a la cultura de ambas naciones.”

La Cumparsita llegó al cine. En 1947 se estrenó con su nombre una película de Antonio Monplet, protagonizada por Hugo del Carril. También fue el título del film español Canción de arrabal, realizado en 1961 por Enrique Carreras.

La Cumparsita bailada por los argentinos Juan Carlos Copes y Cecilia Narova, en la película Tango de Carlos Saura (1998):
https://www.youtube.com/watch?v=TlGCBuC7RLE

De Cicco, Warren
El cuarteto porteño que interpretó
La Cumparsita por primera vez,
el 19 de abril de 1917.
−"Con La Cumparista tengo una teoría que no le gusta a muchos compatriotas. Gerardo Matos Rodríguez compuso una marcha estudiantil, muy linda, pero que no era un tango, a tal punto que se tocaba en desfiles o en las actuaciones de la Troupe Ateniense, una agrupación del carnaval montevideano del siglo pasado. En algún momento se dio cuenta que podía trascender si sonaba como tango y se la presentó al argentino Roberto Firpo, que tocaba en un bar famoso de su tiempo, La Giralda, demolido cuando se construyó el Palacio Salvo. Al maestro le gustó, pero para transformarla en tango le agregó una tercera parte, porque La Cumparsita tenía solo dos. Le sacó un pedazo a un tango suyo, La Gaucha Manuela, y así se lo dio al bandenonista y compositor Minotto de Cicco y al pianista y director de orquesta Carlos Warren, ambos uruguayos, que le hicieron los arreglos definitivos. Entonces, tenemos que el producto final conocido como La Cumparsita es el resultado de una evolución compartida entre varios compositores. La letra sí, es un atrevimiento de Pascual Contursi y Pascual Maroni, que le metieron esos versos de regular calidad: Si supieras. Hubo juicios cruzados, reclamos de herederos, intereses de la AGADU uruguaya y la SADAIC argentina. Como se fueron muriendo todos, habría que preguntar cómo se reparten los derechos. Los había recuperado la familia de Matos Rodríguez, pero a los cincuenta años pasan a ser patrimonio cultural y, por lo tanto, se liberan."
Antonio Pippo, periodista, escritor, investigador del lenguaje del tango, narrador oral en lunfardo

–La Cumparsita fue declarada Himno Popular y Cultural de Uruguay el 2 de febrero de 1998.

Homenaje del Instituto Nacional de Carnes del Uruguay por los 100 años de La Cumparsita (2016):
https://www.youtube.com/watch?v=ArQzamng0LQ

Si supieras (letra de Pascual Contursi y Enrique Pedro Maroni, 1924)
Si supieras,
que aún dentro de mi alma,
conservo aquel cariño
que tuve para ti...
Quién sabe si supieras
que nunca te he olvidado,
volviendo a tu pasado
te acordarás de mí...
Los amigos ya no vienen
ni siquiera a visitarme,
nadie quiere consolarme
en mi aflicción...
Desde el día que te fuiste
siento angustias en mi pecho,
decí, percanta, ¿qué has hecho
de mi pobre corazón?
Sin embargo,
yo siempre te recuerdo
con el cariño santo
que tuve para ti.
Y estás en todas partes,
pedazo de mi vida,
y aquellos ojos que fueron mi alegría
los busco por todas partes
y no los puedo hallar.
Al cotorro abandonado
ya ni el sol de la mañana
asoma por la ventana
como cuando estabas vos,
y aquel perrito compañero,
que por tu ausencia no comía,
al verme solo el otro día
también me dejó.

–En 1932 fue estrenado el sainete musical La Cumparsita, de Ivo Pelay, con permiso de Becho, quien nunca aceptó figurar como director de orquestas o conjuntos musicales.

La Cumparsita (letra de Gerardo Matos Rodríguez, 1926)
La Cumparsa
de miserias sin fin
desfila,
en torno de aquel ser
enfermo,
que pronto ha de morir
de pena.
Por eso es que en su lecho
solloza acongojado,
recordando el pasado
que lo hace padecer.
Abandonó a su viejita.
Que quedó desamparada.
Y loco de pasión,
ciego de amor,
corrió
tras de su amada,
que era linda, era hechicera,
de lujuria era una flor,
que burló su querer
hasta que se cansó
y por otro lo dejó.
Largo tiempo
después, cayó al hogar
materno.
Para poder curar
su enfermo
y herido corazón.
Y supo
que su viejita santa,
la que él había dejado,
el invierno pasado
de frío se murió
Hoy ya solo abandonado,
a lo triste de su suerte,
ansioso espera la muerte,
que bien pronto ha de llegar.
Y entre la triste frialdad
que lenta invade el corazón
sintió la cruda sensación
de su maldad.
Entre sombras
se le oye respirar
sufriente,
al que antes de morir
sonríe,
porque una dulce paz le llega.
Sintió que desde el cielo
la madrecita buena
mitigando sus penas
sus culpas perdonó.

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