martes, 29 de septiembre de 2015

Ernesto Martinchuck, periodista, docente, documentalista argentino, reflexiona sobre el acceso a la información

Los medios masivos difunden y tal
vez informan, pero no comunican”


Las grandes empresas periodísticas, monopólicas por vocación, no admiten una relación de equidad con la sociedad sino una relación de influencia-dependencia con los grupos de poder”, afirma el comunicador argentino. “Esa relación de dependencia-influencia está mediada por el poder de los propios medios masivos, lo que ha valido la expresión de “cuarto poder” atribuida a Edmund Burke, hace más de dos siglos. Si ya se consideraba entonces que los medios tenían un poder excesivo en la sociedad, más aún con la aparición de las innovaciones tecnológicas de las última décadas”, expresó Ernesto Martinchuk, para quien la integración sudamericana necesita apoyarse en la tradición intelectual y cultural y poner una mirada estratégica en la comunicación regional.

Sobre la base de una entrevista realizada en el Encuentro Mercosur 2012 organizado por la Red IPES, Trinidad, Uruguay, actualizada en 2015.

—“La función del periodista se basa, en principio, en la selección de acontecimientos que se consideren periodísticamente importantes. A partir de este punto se considera que la objetividad no sólo depende del objeto y del sujeto, sino también del proceso de producción del conocimiento. El periodista es el enlace del conocimiento de los médicos, economistas, científicos y políticos con el ciudadano, cabiéndole un rol social legitimado en la transmisión del saber cotidiano y como traductor del saber de los especialistas para todo el público.”

—“El periodismo multimedia es una apuesta al futuro que responde a la necesidad de los lectores, oyentes, televidentes y usuarios por recibir información de distintos medios y de distintas formas. En Internet crece la demanda de contenidos audiovisuales. El número de internautas aumenta cada día, así como el consumo de videos y audios on line.”

—“Estados Unidos, la Unión Europea y Japón controlan el 90 por ciento de la información de todo el planeta. El Sur es modelado según los intereses del Norte. La fijación del pensamiento único impuesto desde el Norte distorsiona la realidad de nuestros países y se globalizan los valores de la sociedad de mercado con la consiguiente pasividad social.”

—“Los conflictos que conviene resaltar se colocan en la mira internacional. Las propuestas que presenta el Sur se presentan como irracionales y violentas, mientras que las posturas del Norte son siempre humanitarias, defienden la libertad de los pueblos, son limpias y sin muertos. Los países empobrecidos o del Tercer Mundo sufrimos una evidente paradoja: la información que nos sirve para entender el mundo es fabricada en los mismos centros de poder económico y político responsables del saqueo y la dependencia.”

—“Uno de los temas más significativos que hoy debe abordar nuestra América Latina es una ley de medios de comunicación a todos los países. La pregunta es: ¿por qué no podemos ver nuestros canales nacionales a nivel regional, pero sí las señales de las televisoras estatales de España, Italia, Francia, y también las señales de CNN y la BBC? También sus canales de 'entretenimientos'. Hoy no basta con demostrar cómo los medios masivos del capitalismo encubren y mienten sobre el mundo en que vivimos, sino que es necesario abordar la relación que establecen con lo emocional y lo cultural, provocando odio o sumisión.”

—“Los nuevos instrumentos de la geopolítica son los medios de comunicación, que marcan la agenda en toda la región. Los tentáculos de la concentración de medios han demostrado tener la enorme capacidad de diseñar modelos de horadación de todo buen propósito cuando perciben que podría afectar sus poderes y dominios. Los grandes medios, cuyos dueños –ocultan rostros y nombres- ser mueven al ritmo de sus intereses y se escudan detrás de la defensa de la declamada independencia y libertad de información para defender la libertad de empresa.”

—“Sólo tres empresas (Grupo Clarín, Telefónica Internacional y Pramer) controlan más del 70% del mercado de comercialización de señales de TV, lo cual demuestra el efecto restrictivo que implica para el ejercicio de la libertad de expresión, pilar básico de toda sociedad democrática. El mercado mediático se convierte en un mercado de baratijas o de productos que tienen el sello de las mejores marcas pero, en realidad, son de imitación y de mala calidad.”

—“La respuesta que debemos dar tiene que ver con la educación y con la comunicación como instrumento de la integración. No debemos olvidar que los procesos de transformación de la historia de la humanidad los hacen los poderosos, no los marginados, demonizando procesos a través del ejercicio de la palabra, realizada por los monopolios mediáticos.”

—“Estamos en la sociedad del conocimiento –una expresión neoliberal correcta– pero la lucha debe ser del conocimiento autónomo y autóctono, no importado. Los estudiantes descubren que construir el saber no es lo que aprendieron en la universidad tradicional. Le corresponde a los Estados sudamericanos, conformando una nueva entidad pública regional, asumir su función como herramienta de socialización del conocimiento local. Esto se debe a que tenemos un problema que tiene que ver con la política, la cultura y la educación.”

—“Nadie educa a nadie, decía Paulo Freire; las personas tampoco se educan a sí mismas, nosotros nos educamos en comunión mediatizados por el mundo. No mediatizados por el currículum, por la escuela, el maestro, sino por una lectura crítica del mundo. Es sacar de las mentes de los estudiantes lo que pusieron en sus mentes. La pedagogía del oprimido es la pedagogía desde la perspectiva, desde la mirada del oprimido. No es para el oprimido, porque nadie libera a nadie.”

—“El colonialismo induce en el conquistado la resignación a que su libertad haya sido cercenada, y que, para continuar existiendo, deba darse por vencido aceptando repetir aquello que le imponen sus opresores. Así, el conquistado termina considerando el pensamiento impuesto como propio y la obstrucción a su libertad como parte del camino que lo llevará al mejoramiento de su vida.”

—“Desandar esos pasos, romper con esos vínculos puede parecer una aventura sin destino, un suicidio intelectual y moral. Nadie puede renunciar a su derecho de crear, imaginar y proyectar su propia vida: la frustración, el desarraigo, la pérdida de objetivos y el olvido de los sueños que padecen muchos jóvenes en nuestras sociedades no tienen otro origen que la ruptura de los vínculos con nuestras realidades: sociedades oprimidas, empobrecidas, construidas sobre la desigualdad, la exclusión y la desmemoria, aunque dotadas de la voluntad y la esperanza de remontar su condición al sometimiento.”

—“Para evaluar los 'daños colaterales' infligidos en nuestra capacidad de pensar, deberíamos comenzar por comprender los alcances del cercenamiento de la identidad, la memoria y la voluntad, del proyecto de futuro en los egresados del sistema educativo durante las generaciones del neoliberalismo. Algo muy profundo se ha perdido en las últimas décadas y corremos el riesgo de que nos quedemos sin instrumentos de conocimiento que nos permitan utilizar nuestras reservas estratégicas para salvar nuestros saberes tradicionales, los recursos naturales, sociales y estratégicos de nuestros países.”

—“La 'aldea global' fue un término, acuñado por el sociólogo canadiense Marshall McLuhan (1911-1980), para expresar que, debido a la velocidad de las comunicaciones, toda la sociedad humana comenzaría a transformarse y su estilo de vida se volvería similar al de una aldea. Debido al progreso tecnológico, todos los habitantes del planeta empezarían a conocerse unos a otros y a comunicarse de manera instantánea y directa.”

—“En este siglo XXI han caído los valores neoliberales y se debilitaron sus instituciones de transmisión de la cultura hegemónica. Los grupos mediáticos, los factores de poder concentrado, junto al aparato de prensa del extranjero, ya no están solos. En una fecha que podríamos situar en 2005, la política comenzó a estar por encima de la economía en el relato de los medios masivos latinoamericanos."

—"El renacer de una nueva cultura es producto de la reconstrucción de la conciencia nacional, que surge tras el letargo político producido por las distintas dictaduras que gobernaron América del Sur en la década de 1970. Hoy la revolución cultural que se esta desarrollando en cada uno de los países del Cono Sur va desarmando el programa neoliberal y el contenido de sus instituciones.”

BIO 
Ernesto Martinchuk
Periodista, docente, investigador, documentalista argentino, vecino del porteño barrio Parque Patricios. Es autor de los libros: Televisión para periodistas: un enfoque práctico (Ediciones La Crujía, Buenos Aires), Federalización de la Información (Editorial Faro) y del documental Los Quilmes: la última Resistencia. Es colaborador de la sección La Ventana del diario Página 12, y rector de la Escuela de Periodismo Círculo de la Prensa de Buenos Aires.

Círculo de la Prensa 
Es la institución periodística más antigua de la argentina, fundada en 1891 como Círculo de Cronistas. Cinco años después, una asamblea de socios presidida por Augusto Belín Sarmiento aprobó los Estatutos y la denominación definitiva del Círculo de la Prensa, y 26 de abril de 1896 designó a su primer presidente: Bartolomé Mitre (h). En sus primeros Tribunales de Honor participaron, entre otras personalidades del país: Roque Sáenz Peña, Bernardo de Irigoyen, Leandro N. Alem, Lucio V. López, Carlos Guido Spano, y Joaquín V. González.
En 1991 fue creada la Escuela de Periodismo del Círculo de la Prensa, que expide un título oficial autorizado por la Dirección General de Enseñanza de Gestión Privada del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y reconocido por el Ministerio de Cultura y Educación. La Escuela forma profesionales en periodismo gráfico, radial, televisivo y digital.

No hay comentarios:

Publicar un comentario